Próximamente....

Mi primer fanfic para SeoulNights, mejorado.

Angelity

Adéntrate en un mundo lleno de magia, ángeles, humanidad y mucho más.

[KAIBAEK/SUD.O] BaekHyun in Wonderland

¿En qué se parece un cuervo a un escritorio?

miércoles, 22 de mayo de 2013

[AUTORA] ¡Facebook de Nerd In wonderland!

Después de estar días pensándolo, dudas, consultas, llorando (?) al final he decidido hacer este proyecto. 

¡Nerd in Wonderland tiene Facebook! 

He iniciado este proyecto para poder acercarme mucho más a las lectoras. Me gusta mucho cuando me comentáis, pero blogger no es tan cómodo para hablar directamente con vosotras, hacer encuestas, etc. Como facebook es una herramienta que casi todo el mundo utiliza, he decidido abrirme una página de likes. 

Allí avisaré de las actualizaciones en el blog, sobre futuros proyectos, sobre opiniones, a veces os pediré que hablemos y, si crece la familia, me plantearé hacer sorteos ^^ También aceptaré consejos de la gente para escribir (si necesitáis ayuda intentaré SIEMPRE aportar el máximo de lo que sé ;u;, lo prometo). 

Muchas gracias a todas las personas que siempre me han seguido y a las que vendrán ♥ 

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domingo, 19 de mayo de 2013

[Angelity] Capítulo 14




El chico chino observaba a todos los presentes con detenimiento, parándose en encontrar algo que los diferenciara del resto del colegio. Sin embargo —aparte de una belleza descomunal—, no había nada que los hiciera especiales, que les hiciera parecer de otro mundo. Eran como él o como MinSeok, pero mucho más raros.
Hacía relativamente poco que MinSeok había descubierto que eran ángeles y les habían invitado a comer en la mesa de los chicos. ZiTao consideró que la mejor opción era hacer nuevos amigos, conocer a seres de otro planeta —dicho así parecía raro, pero él creía en MinSeok—, estudiar su forma de ser y, quizá con suerte, conocer más de lo que había después de la muerte. Sin embargo, se encontró con una panda de escandalosos, imperfectos y extraños ángeles.
¿Vuelve a llegar tarde? —preguntó BaekHyun desde su asiento. Había empezado a remover la comida con nerviosismo—. Ya es la tercera vez en lo que va de semana...

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miércoles, 15 de mayo de 2013

[BaekHyun in Wonderland] Capítulo VIII {Final}





Nada más girar una de las setas gigantes pudo ver el castillo blanco de Marmoreal. El paisaje había cambiado mucho. De bosques desiertos, zarzas y caminos embarrados pasaron a bosques frondosos, llenos de verde, de aroma y vida.
BaekHyun se había pasado toda la caminata apartado de JunMyeon y KyungSoo para no interrumpir la escena romántica —y tenía que admitir que tampoco se había acostumbrado a la idea de que sus dos amigos estuvieran enamorados—. Ambos hablaban con claridad de sus sentimientos, susurrado un «Te quiero» de vez en cuando. En esos momentos tan incómodos en los que él no podía desaparecer, se apartaba y prestaba atención a la peculiar fauna de la Infratierra, de lo que había creado su mano.
Había estado a punto de morir en su propio sueño y eso —creía él— era lo que no le permitía despertar. Aunque empezaba a dudar de si quería hacerlo o no. Había empezado a apreciar aquel estrafalario lugar.
Entonces mañana es cuando hay que matar al galimatazo —BaekHyun prestó atención. Sabía que era él el que tenía que hacerlo, lo que le habían ordenado hacer nada más aterrizar allí—. Por suerte, Niveans consiguió la espada del antiguo Rey Blanco antes de huir del castillo de corazones —JunMyeon cogió la mano de KyungSoo y le dio un fuerte apretón.
KyungSoo ya tenía el cabello totalmente blanco. Por culpa del estrés y del miedo, de la sensación de peligro, su alma blanca había salido a la luz y le había hecho brillar sobre todos los demás. Había cambiado. Era mucho más calmado y aquel olor a nada que emitía cuando utilizaba su poder ahora se había esparcido por todo su ser.
Muy bien hecho, JunMyeon —el rey blanco, pues BaekHyun ya lo había deducido desde hacia un tiempo, sonrió a JunMyeon mientras apartaba una flor de color lila pálido que barraba su paso. Ésta se volvió de color rosa claro y, para sorpresa del terrestre, la flor sonrió. KyungSoo le devolvió el gesto y siguió caminando.
Cuando encontraron el primero camino que los llevaría directamente a la puerta principal, la pareja se acordó de la existencia de BaekHyun.
Será mejor que me dejéis hablar a mí —comentó Kyungsoo en el centro del trío. Ambos notaron la creciente confianza que había adquirido el chico—. Yo me encargaré de esa parte. JunMyeon, será mejor que descanses. Durante mucho tiempo has estado trabajando para el mal y ahora debes expulsar esas energías negativas. BaekHyun, debes dormir para mañana.
Verás majestad, yo no voy a... —comenzó a decir, pero el chico de ojos grandes lo evitó.
¡Ya estamos!
La puerta principal introducía a unos jardines impresionantes que tenían de epicentro un castillo tan blanco como la nieve. Todo estaba rodeado por un muro del mismo color. Sólo se podía acceder por la entrada donde estaban ellos, custodiada por dos fichas de ajedrez. Las torres.
Los jardines estaban llenos de flores y árboles de cerezo, dejando desprender sus pétalos, haciendo que el viento los meciera con la dulce brisa, acariciando las mejillas de los recién llegados.
Bienvenidos a Marmoreal —susurró KyungSoo.
Marmoreal —susurró BaekHyun. JunMyeon lo miró y asintió. El Rey Blanco había avanzado, acariciando las paredes como si recordara algo—. ¿Este es el castillo de la Reina Blanca, verdad? —fue aflojando la voz mientras lo decía. El peso del cansancio le invadió tan de repente que no se dio cuenta.
Sí, Marmoreal, el reino de la Reina Blanca. O el rey... —el guardián miró hacia su rey, hacia KyungSoo. Éste se había adentrado. Ambos lo siguieron. BaekHyun sintió un cosquilleo al pasar por las dos torres, pero no lo detuvieron. Siguieron caminando entre los jardines llenos de flores y árboles frutales, sintiendo el calor acariciar sus rostros, observando todo lo que los rodeaba. JunMyeon y KyungSoo parecían igual de maravillados que él. Un castillo construido sobre nieve, sobre pureza. Sobre bondad. El castillo blanco.
Pasaron por una plaza donde había un hombre de mármol. BaekHyun se detuvo y lo observó. Ahora que estaba allí, sentía que lo reconocía, que aquel lugar le era conocido y también aquel hombre de rasgos tan parecidos a los de él. ¿Quién era?
Es el primer Rey Blanco. Bueno, el primero que construyó el castillo aquí, en Marmoreal —contestó JunMyeon como si le leyera la mente.
¿Por qué siento que ya he estado aquí? —le temblaban las piernas y se sentía algo mareado. Pero era la sensación de familiaridad lo que hacía que sintiera una opresión en el pecho—. Quiero decir, es mi sueño, pero siento que esto ya... ya lo he visto antes.
Estás encontrando tu muchedad —reconoció la voz de golpe. Se giró y vio a JongIn y a su otro yo, ambos vestidos de la misma forma; chaqueta, pantalones y zapatos blancos con decoraciones plateadas—. Hola... —lo saludó el moreno, sujetando la mano del otro BaekHyun.
Sintió un cosquilleo. Una sensación extraña llena de celos y felicidad. Por una parte, sentía que JongIn se iba con otro, que lo traicionaba aunque no le perteneciera, aunque no pudiera amar. Por otra parte, estaba feliz de verse junto al moreno, de verse a si mismo feliz con alguien.
Fue cuando las dudas lo invadieron. ¿Él podría amar? ¿JongIn lo amaría cuando despertara? Se había acostumbrado a verse con el moreno como pareja. ¿Qué pasaría si aquella sensación siguiera cuando despertara? Porque él podía amar, cuando despertara de aquel sueño lo haría. ¿O no podría?
Apretó los puños. Llevaba tanto tiempo soñando que ya no sabía distinguir la realidad de la fantasía.
Hola —dijo, forzosamente, mientras pintaba una sonrisa en sus labios—. Me alegro de veros bien —dio media vuelta y se fue hacia la fuente que custodiaba el primer rey en Marmoreal, fingiendo que las enredaderas habían captado toda su atención. JunMyeon se acercó por la espalda y le puso una mano en el hombro, apoyándolo.
Era absurdo sentirse de aquella forma, pero el desconcierto lo agobiaba hasta querer llorar.
Vamos, BaekHyun...
No lo entiendes —susurró—. No entiendes lo que es no saber si vas a amar jamás, no saber distinguir entre la realidad y la ficción, en ver cómo los de tu alrededor aprenden a quererse y tú sólo puedes sentir aprecio. Entiendo que es un sueño, pero si sueño esto es por algo, ¿no? Quiero decir... en mi subconsciente sé que mi cabeza no está bien, que no tengo sentimientos... Y no sabes lo frustrante que es querer estar con esa persona, querer amarlo y no poder porque careces de esos sentimientos —el agua de la fuente le salpicaba los nudillos. Quería que sus lágrimas se fusionaran con el líquido pero no salían, no podía llorar—. Tú amas a KyungSoo y él a ti. JongIn ama al otro BaekHyun, al verdadero de aquí... porque ni siquiera sé si soy el real. Todos os amáis y yo me quedo fuera, sin sentimientos.
Se prolongó un silencio agradable. Todas las sensaciones en Marmoreal siempre eran agradables. La brisa del lugar era tranquila y había la misma ausencia de olor que tanto caracterizaba a KyungSoo. Aunque hubieran negado que KyungSoo fuera el rey, BaekHyun sabía que allí había una parte de él.
Mira, BaekHyun —dijo JunMyeon, posando sus manos sobre la espalda del chico mientras miraba al cielo. Los pétalos de cerezo caían lentamente como una lluvia rosada. BaekHyun miró hacia arriba, observando aquel magnífico espectáculo—. Puedes amar. Quizá no de una forma más intensa como lo que siento yo por KyungSoo, pero puedes hacerlo. Has arriesgado tu vida por salvar los sentimientos de JongIn, quieres a tus compañeros de allí arriba y sientes mucho afecto por KyungSoo. Lo adoras. Se nota cuando lo miras a los ojos —el bajo sonrió—. Esos sentimientos se llaman amor aunque no lo parezca.
Da igual, JunMyeon —susurró sin fuerzas. Cerró los ojos notando los pétalos posarse sobre él, acariciándolo—. Es un sueño, cuando me despierte veré que he sido un idiota por asustarme tanto por algo que sólo está en mi mente...
No lo pensaba así, pero quería creérselo. Quería que todo acabara.
BaekHyun. Esto es igual de real que tu vida en la Tierra y hasta que no veas eso no vas a ser tú cien por cien ni podrás amar. Ni siquiera podrás volver a tu casa —la jota de corazones le dio un pequeño toque en el hombro y desapareció.
No dejó que las palabras de JunMyeon lo aturdieran. Seguiría convenciéndose de que era un sueño hasta que despertara. Era típico de un sueño que te hicieran creer que era real. Era típico de un sueño implicar a tus amigos como personajes extravagantes, exagerando y malformando su carácter. Era lógico crear un mundo lleno de todo aquello que él temía, expresando el miedo y el dolor que sentía en su interior. Y no temía morir, porque sabía que en cualquier momento despertaría en el césped de la mansión de los Choi o en algún hospital.
Sin embargo... ¿Por qué no había despertado ya? ¿Estaba en coma? ¿Por qué se sentía fatigado? ¿Era posible en un sueño? ¿Y la desesperación que le recorría todo el cuerpo? ¿Y por qué por fin lloraba ante la belleza del castillo blanco?

Habían pasado las horas hasta hacerse de noche. Todos habían disfrutado de una grandiosa cena. Los gemelos, Niveans, Uilleam, Mallyumkun y un montón de nobles blancos que se habían apuntado con ellos nada más anunciar la llegada de KyungSoo.
Éste se había encerrado durante toda la tarde con un par de nobles importantes. Al final del día había aparecido vestido con blancas ropas de rey, adornadas de plateado. BaekHyun se fijó en que no llevaba corona y le preguntó a JunMyeon. Éste le explicó al grupo que la Reina Roja había robado la corona hacía mucho tiempo, justo la que poseía SeHun. Lo único con lo que se habían quedado era con los viejos tesoros de los antepasados de KyungSoo.
El chico parecía algo aturdido aunque estaba muy decidido a tomar cualquier decisión.
Cuando acabaron el manjar, todos se levantaron. BaekHyun se quería ir, dormir o despertar pero el Rey Blanco lo llamó. Lo guió hacia una sala a solas. JunMyeon le dedicó una mirada larga y penetrante, pero no dijo nada.
Siguió al menor hasta una sala totalmente vacía con sólo un ventanal enorme que daba justo a la entrada de los cerezos. Todo tenía un extraño resplandor aún siendo de noche. Se sentía tranquilo, conectado con aquel lugar. Por eso se gritaba mentalmente que se fuera de allí.
Necesitamos un paladín —KyungSoo fue directo al asunto. Se apoyó en el alfeizar del ventanal y suspiró—. Según el oráculo, el único paladín que puede matar al galimatazo eres tú, BaekHyun —el chico cerró los ojos y dejó que la brisa le revolviera el cabello—. Alguien tiene que lucir esa armadura —no se había dado cuenta hasta que la nombró. Al fondo de la sala había una armadura blanca con la espada mortecina entre las manos. Brillaba con un misterioso resplandor, como todo en aquel castillo—. El último paladín murió a manos del galimatazo, pero es ahora cuando el oráculo nos está diciendo que hay una oportunidad de hacerlo desaparecer. Y eres tú, no otra persona —fue a hablar pero KyungSoo se giró y le sonrió—. Si tu decisión es no matarlo, lo entenderé.
Volvió a sentir pánico, el mismo que le invadió al llegar a la Infratierra. No, no iba a matar a ningún ser viviente por mucho que llegara a odiarlos. Siempre gritaba como una niña cuando veía una araña y eran sus amigos los que la mataban. Él se limitaba a gritar y dejar que los demás tomaran las riendas.
Tenía miedo, siempre era el miedo lo que le agarrotaba todos los músculos y hacía que los demás lo protegieran, era tan dependiente de los demás que tan sólo pensar que un mundo dependía de él, lo asustaba. Y eso mismo le pasaba con su boda con JinRi. Sería él el que tendría que afrontar los temores por los dos, el que tendría que protegerla, y no estaba preparado. Porque era un cobarde.
No —susurró—. No quiero hacerlo.
Y, sin pensarlo, se echó a correr tan lejos como las piernas le permitieron, acabando en un gran balcón en el último piso, orientado al mismo sitio que el ventanal de KyungSoo. Se había echado encima de un banco, llorando, sin importarle dónde estaba. Por eso, no se percató de la estancia hasta que una voz en su espalda le habló. Era Absolem.
Estaba posado en una hoja de enredadera sin fumar ya de su pipa. Todo el balcón de madera blanca estaba recubierto de esa planta, resaltando el verde oscuro en la ausencia de color. Dos bancos de piedra, uno al lado del otro, servían para que la gente pudiera admirar el paisaje que les otorgaba Marmoreal.
Un cielo azul oscuro impregnado de estrellas, una brisa agradable, el olor a las flores de la noche, calor y calma. Aunque por dentro se sentía intranquilo.
Nada se ha arreglado nunca con lágrimas —dijo la oruga mientras un hilo blanco le rodeaba medio cuerpo.
¿Por qué estás boca abajo, Absolem? —susurró.
Estoy dejando esta vida para pasar a otra...
Absolem. Todo es tan extraño, todo lo que me rodea. Todo es tan real pero a la vez tan imposible. Odio este sueño.
No es un sueño, niño estúpido.
No soy un niño estúpido —se secó las lágrimas—. Me llamo BaekHyun. Mis amigos son Do KyungSoo, Kim JunMyeon, Oh SeHun y Kim JongIn. No son reyes, ni sombrereros, ni gente malvada. Los quiero y son mis mejores amigos. No soy estúpido ni tampoco estoy loco. Soy yo. Así es cómo soy. Byun BaekHyun. Nadie más.
Ahora sí que eres Byun BaekHyun —lo miró extrañado mientras el hilo seguía rodeando el cuerpo del insecto—. Cuando llegaste aquí la primera vez lo llamaste País de las Maravillas. ¿Lo recuerdas?
Como un interruptor, algo se encendió en su interior. Sí, lo recordaba y con claridad. Cada recuerdo le venía a la cabeza. Cómo había conocido a Cheshire, la fiesta del feliz no cumpleaños con el sombrerero y la liebre, cómo pintó las rosas rojas del jardín de la reina, cómo salvó la vida de JongIn ante el ataque y cómo éste se parecía al sombrerero más mayor. Lo recordaba todo como si ya hubiera soñado con ello, como si...
Se miró las palmas de las manos y reconoció la cicatriz que lo había acompañado durante toda su vida. Siempre había creído que se había caído, pero recordaba la verdadera procedencia de esa herida. Al huir de la Reina Roja había caído y se había cortado. JongIn lo curó... A la mañana siguiente había aparecido en la cama con el pañuelo. Su madre jamás supo cómo se lo había hecho y le riñó, acusándolo de salir por las noches al jardín. Ella se había encargado de hacerle olvidar que había algo más allá, otros mundos, que había fantasía, misterios, fantasmas... que había ilusión.
No es un sueño... —se levantó del banco, aturdido—. No es un sueño, es un recuerdo. Esto es real... —el pánico volvió a invadirlo—. Cheshire, los gemelos, los Reyes Blanco y Rojo, la Jota... El sombrerero y mi otro yo... En parte todos son reales.
El galimatazo también lo es —dijo la oruga mientras la seda le cubría parte del rostro—. Debes asumir tus responsabilidades y recuerda... Si lo deseas, puede cumplirse. Nos vemos en otra vida, Byun BaekHyun —finalmente todo el hilo cubrió a Absolem, convirtiéndolo en un inerte e inexpresivo capullo.

A la mañana siguiente las temperaturas descendieron. El cielo gris caía sobre Marmoreal como un manto, acompañado del grito desgarrador de la batalla. La oscuridad del Rey Rojo se acercaba.
El rey estaba en el centro, frente a la fuente, junto a todos los caballeros blancos y los amigos que había hecho BaekHyun durante aquel extraño viaje. Pero él no estaba allí.
KyungSoo miró con nerviosismo el castillo y luego dirigió la mirada hacia todos sus amigos. En primera fila estaban aquellos que lo acompañaron durante su estancia en el castillo rojo y los nobles en segunda. El resto, eran todos guerreros blancos con sus yelmos que los diferenciaba por rangos. Algunos tenían forma de caballo, otros de torre, otros de alfil y también estaban los peones. Luego estaba él, el rey y su reina...
Miró instintivamente a JunMyeon. Sonrió como un idiota enamorado. Luego, recordó quién era y dónde estaba y dejó de sonreír. Si BaekHyun no aparecía, no tendría tiempo de amar a JunMyeon ni de disfrutar de una vida llena de paz y felicidad.
Necesitamos un paladín—la voz le sonó clara y potente, al contrario de cómo se sentía por dentro—. ¿Quién se quiere ofrecer?
El primero en dar un paso fue el sombrerero, quien se arrodilló ante el rey, poniendo la mano en el pecho. Lo siguió el otro BaekHyun, los gemelos y luego un par de guerreros de las últimas filas.
Os recuerdo que ser el paladín asegura la muerte —se retiraron los gemelos y los guerreros. Sólo quedó la pareja.
Nadie va a morir por mí —todos alzaron el rostro, sorprendidos al escuchar la voz. KyungSoo se giró y vio cómo BaekHyun de la Tierra bajaba con la armadura que habían vestido los anteriores paladines. No pudo evitar soltar un pequeño gemido de alegría.
El guerrero bajó lentamente y miró a todos sus compañeros. Todos le sonreían, no de felicidad, sino de orgullo. Como si aquello fuera un honor. KyungSoo también sonrió.

BaekHyun, realmente, estaba temblando bajo aquella capa segura. Quería llorar, huir de allí o caer por otro agujero y aparecer de nuevo en la Tierra. O, simplemente, que todo aquello fuera un sueño. No iba a suceder y lo sabía. Hasta que no matara al galimatazo y el Inframundo estuviera seguro.
En parte era su interior el que marcaba aquellas reglas. ¿Cómo dejar que el bondadoso KyungSoo, el fiel JunMyeon, el loco JongIn y su valiente yo vivieran en un mundo tan cruel bajo la tiranía del Rey Rojo?
Es hora de ir hacia la batalla —el Rey Blanco montó encima de un caballo de color perla y, guiado por JunMyeon, marcó el paso. A su lado, BaekHyun lo seguía y, justo detrás de ellos, iban cerrando la marcha todos los guerreros de Marmoreal y sus fieles amigos.
Durante todo el camino fueron acompañados por un silencio fantasmal. Todos miraban nerviosos al paladín llegado de tierras lejanas, temiendo que en cualquier momento fuera a desaparecer. BaekHyun ya estaba lo suficiente nervioso como para soportar todas aquellas miradas.
El traje lo agobiaba y había empezado a sudar a pesar del frío que los rodeaba. KyungSoo, bajo su capa de piel, cogía la mano de JunMyeon, tiritando y con la mirada fija hacia el frente.
Suspiró con algo de envidia y tristeza cuando descubrió las manos entrelazadas. A un lado tenía a su otro yo junto a JongIn. Los dos lo miraron con orgullo y asintieron. Tuvo que parpadear para no ponerse a llorar.
Caminaron con una marcha pausada durante horas hasta llegar al descampado lúgubre. A su alrededor todos los árboles se habían secado y caído, la grava era polvo y se levantaba a su alrededor, asfixiando a los viajeros. No había ni un brote verde que pudiera darle color a aquel lugar. En el centro, y de varios metros cuadrados, había un tablero gigante todo roto y sucio. BaekHyun adivinó que aquello iba a ser el campo de batalla.
Fue el primero en poner el pie encima. La piedra ni crujió ni se rompió. Tragó saliva. No se había roto por el paso de los años, sino por la brutalidad de las batallas. ¿Él rompería una baldosa y de paso su cráneo? Tuvo ganas de salir corriendo.
No obstante, siguió caminando hasta llegar al centro. Al otro lado del tablero aparecieron las primeras sombras. BaekHyun tensó todos los músculos esperando ver a cualquier criatura gigantesca y horrenda con grandes fauces. No había ningún monstruo.
En su lugar había dos cartas que llevaban en un carro a SeHun. A su lado estaban los nobles y detrás estaba el resto del ejército. Todas las cartas que impregnaron la estancia con su hedor metálico.
KyungSoo bajó del caballo y avanzó hasta el centro. El Rey Rojo hizo lo mismo, fulminándolo con la mirada, fría y despiadada. El pelo y los ojos de SeHun estaban de color rojo. Lucía ropa negra y granate con una larga capa roja que hondeaba sola, sin aire que quisiera moverla. Parecía que su propio poder y furia pudieran mover las tierras.
KyungSoo —susurró SeHun.
SeHun —por primera vez, BaekHyun vio cómo el Rey Blanco miraba a los ojos a su hermano. Se sorprendió al ver que el iris del chico tenía un color dorado. Parecía un ángel.
Madre ya sabía que eras un gusano, la manzana que pudría el cesto. Que eras la oveja... blanca de la familia. Debí matarte, pero estaba tan obsesionado con el prisionero que no me paré a pensar en ti —escupió las palabras como si fuera veneno.
Un descuido que te va a costar caro, hermano. Debiste vigilar más —susurró el Rey Blanco.
Ya no parecía el asustado hermano del rey que pintaba rosas de color rojo. Ahora parecía un monarca, orgulloso de sus tierras, de su gente y decidido a defender su país.
BaekHyun envidió el valor de KyungSoo. Quería sentirse así de confiado consigo mismo pero, ¿cómo podía estarlo si ni siquiera sabía quién era su rival?
El Rey Rojo se fue hacia sus tropas sin apartar la vista de su hermano. KyungSoo hizo lo mismo hasta llegar a su caballo. Éste le acarició con el hocico para calmarlo.
¿Dónde está tu paladín, hermanito? —gritó SeHun desde su posición.
BaekHyun miró a sus compañeros. A su yo y a JongIn que se habían cogido de las manos y estaban un paso más atrás, a todos los animales, al rey y a la jota. Finalmente, acabó de posar la mirada otra vez en la pareja. El otro BaekHyun le susurró palabras de apoyo mientras que JongIn lo tenía bien sujeto, temiendo que cometiera una locura y saliera él a luchar contra el galimatazo.
BaekHyun no pudo evitar sentirse feliz al ver la imagen. Un Kim JongIn posesivo, que decía pocas palabras y un BaekHyun lleno de energía. La clara imagen de ellos en la vida real. ¿Se vería así al lado de JongIn? Aunque sabía que en la Tierra las cosas iban a acabar.
Y ese amor fue lo que encendió la llama del valor. Quizá no viviría, quizá moriría en el intento pero, ya que él no podía ser feliz, que al menos lo fuera su otro yo viviendo en la Infratierra.
Miró con odio a SeHun y se puso en medio de todo el mundo, expuesto a todas las miradas de los adversarios.
Una carcajada fría invadió el espacio. El Rey Rojo cogió una pequeña flauta dorada y roja y empezó a tocar una melodía lenta, tétrica, que puso a todo el mundo los pelos de punta.
A lo lejos se escuchó un crujido. Una de las montañas secas de tierra que había en el fondo empezó a temblar. O eso pensó BaekHyun hasta que ésta se deshizo en miles de pedazos de tierra y cemento, saliendo disparados, dejando ver a la horrible criatura que habitaba en su interior.
Era enorme y de color negro, un negro que asfixiaba como el alquitrán. Tenía el cuello largo, parecido a un dragón, pero no era ni la mitad de majestuoso ni bello que aquellas criaturas. Tenía los ojos de color blanco, dientes amarillentos y afilados. Brazos en un cuerpo redondo y escamoso y alas de murciélago con un par de manos en las puntas. Las patas traseras eran grandes y con pezuñas amarillentas y, finalmente, la cola larga como la de un gran lagarto.

—Era cenora y los flexos tovos
En los relonces giroscopiaban, perfibraban.
Mísvolos vagaban los borogovos
Y los verdirranos extrarrantes gruchisflaban.

Ocúltate, hijo mío, del galimatazo brutal,
De sus dientes de presa y de su zarpa altiva.

Caminó hacia el tablero haciendo temblar la tierra. BaekHyun sabía que esa criatura podía volar pero quería aterrar a los contrincantes, moviéndose como una gran serpiente con patas.
¡Que empiece la batalla! —gritó SeHun.
BaekHyun desenfundó la espada y respiró.
«Mi padre me decía que pensara en seis cosas imposibles antes de ir a dormir», pensó, mientras avanzaba con la espada en alto.
Uno. JunMyeon y KyungSoo son novios —avanzó un par de pasos—. Dos. JongIn me ama —alzó la espada. Las gotas de sudor le caían por la nuca—. Tres. SeHun es malvado —seguía avanzando mientras el galimatazo abría la boca soltando un hedor putrefacto—. Cuatro. Los animales hablan y visten con ropas —parpadeó como si aquel gesto pudiera expulsar todo el miedo. El corazón le golpeaba con fuerza, queriendo salir de allí—. Cinco. La Infratierra es real —se paró a escasos centímetros de la bestia. Los ojos blancos del monstruo lo enfocaron y gruñó—. Seis —dijo en voz alta y clara—. ¡Voy a matar a galimatazo!
Empuñó la espada sobre el corazón de la bestia pero ésta esquivó el golpe. Rápidamente, giró sobre sus talones e hizo un pequeño corte en una de las patas del galimatazo. La criatura rugió mientras el ruido de la carne al cortarse revolvió las tripas del guerrero.
Rápidamente, se tiró al suelo y se echó a un lado cuando una gran llamarada fue directa hacia él. Esperó a que el olor a quemado cesara, se levantó de nuevo con la espada y salió corriendo hacia el cuello. Volvió a agitar la espada pero un golpe en la espalda lo dejó sin respiración. La cola del galimatazo lo había golpeado de pleno.
En el suelo, tendido, empezó a intentar respirar. La armadura se había abollado y notaba cómo la sangre caliente le recorría la espalda lentamente. Poco a poco empezó a recuperar la respiración.
La bestia rugió con fuerza y fue de nuevo hacia él. Se horrorizó al ver que no tenía la espada en la mano. Tanteó el terreno pero no la encontró. Estaba muerto, no iba a durar ni dos segundos. Cerró los ojos intentando levantarse cuando escuchó de nuevo el rugido.
Nada.
De repente, un murmullo empezó a extenderse. Alzó el rostro para ver a la bestia, descubriendo que alguien la había cegado. Giró el rostro y vio a su otro yo con un arco en las manos aún apuntando hacia el ojo del galimatazo. Seguidamente, volvió a lanzar otra flecha y volvió a darle.
Aprovechó la confusión y la furia de SeHun para recoger la espada, a unos metros de él, y ponerse en guardia de nuevo.
¡INJUSTICIA! —gritó el Rey Rojo.
Todas las cartas corrieron por el tablero. Los guerreros blancos imitaron a sus rivales empezando una batalla campal. La batalla de rojos contra blancos. Los reyes, en cambio, se quedaron al margen de la matanza.
Quiso ayudar a sus amigos pero él sólo tenía un rival que ya estaba oliendo el aire, oliéndolo a él. Corrió hacia una pendiente mientras la bestia lo seguía volando. Intentó llegar a un recodo pero la cola del galimatazo cortó el aire de nuevo, dándole en la pierna. Cayó de bruces al suelo. La boca se le llenó del sabor metálico de la sangre.
Tosió por la falta de aire y volvió a alzarse con la espada en mano, corriendo hasta la zona más alta de aquella pendiente. El galimatazo iba zarandeando su cola de vez en cuando en busca de algún gemido de dolor de su enemigo, pero BaekHyun había aprendido a agacharse cuando escuchaba silbar el viento.
Llegó al extremo y se quedó de pie frente a su enemigo. Éste abrió sus fauces y llenó todo de ardiente fuego. Se agachó notando cómo la armadura empezaba a arder. Escocía y ya se notaba algunas ampollas emerger en la piel, pero no podía quedarse allí, lloriqueando por sus heridas.
Se levantó con la espada en alto y corrió hacia el galimatazo. Éste lo olió y giró su cuello para arremeter contra el enemigo. BaekHyun hizo un movimiento horizontal en el aire, coincidiendo con el cuello de la bestia.
Fue rápido y a la vez asqueroso. Un fuerte crujido le indicó que la espada había penetrado en las fuertes escamas, notó cómo la hoja vibraba al encontrar el hueso y luego todo fue fácil. La cabeza de la criatura cayó encima del tablero con un fuerte golpe, creando un nuevo boquete en éste. El cuerpo sin cabeza se tambaleó y cayó al otro lado de la pendiente. De la fuerza, BaekHyun acabó en el suelo sentado, con la espada aún en la mano y humeando ante el contacto venenoso de la sangre del galimatazo.
Todo se quedó en silencio. Había miles de cadáveres en la zona pero ninguno era de sus amigos. SeHun parecía crispado por la rabia al ver a su pequeña criatura muerta. El resto de cartas se echaron hacia atrás. Sus amigos empezaron a silbar y gritar de alegría mientras él sentía que las piernas no le respondían. Empezó a llorar.
Se secó la cara llena de tierra, sangre y lágrimas y bajó hacia el tablero. De vez en cuando se tambaleaba por el cansancio, pero se sentía bien y aún podía mantenerse en pie gracias a la euforia.
El Rey Blanco avanzó firme con JunMyeon a un lado. El guardián estaba lleno de sangre al igual que su espada. Era un guerrero fuerte y leal, nada parecido a él, lleno de sangre y barro.
SeHun —dijo KyungSoo duramente. El Rey Rojo lo miró con odio mientras dos guerreros blancos lo cogían del brazo. Una nube de vapor se posó encima de la cabeza de SeHun, alzando la corona dorada. Cheshire reapareció en la cabeza de KyungSoo, colocándole la corona. El metal dorado se volvió de color plateado con gemas perladas. Aquello pareció darle más poder al Rey Blanco—. Serás llevado a los bosques del olvido totalmente solo. Tienes suerte de que mi naturaleza impida que mate a nadie.
Los ojos de SeHun se llenaron de ira y se inyectaron de sangre. Empezó a gritar, furioso, mientras más de cinco guardias lo llevaban lejos del tablero. En cuanto los gritos del antiguo Rey Rojo cesaron, Kyungsoo se giró hacia BaekHyun.
Es hora de volver a casa —dijo mientras sacaba del bolsillo del pantalón un pequeño frasco de cristal—. Gracias —fue hacia él y lo abrazó de forma tierna—. Muchas gracias, BaekHyun.
JunMyeon se colocó la mano en el pecho y se arrodilló. Sus amigos, y todos los guerreros, hicieron lo mismo. Ante la imagen, notó cómo una lágrima traviesa cayó por la sucia mejilla.
BaekHyun —se escuchó llamarse a si mismo. Se giró y vio al otro BaekHyun también sucio pero sonriente. Se abrazaron durante un largo instante y luego le besó la frente—. Gracias.
Es raro que yo mismo me de las gracias —susurró. Ambos sonrieron.
Seguido, Niveans, Cheshire, Tweedledum y Tweedledee, Mallymkun y la liebre de marzo lo rodearon en un fuerte abrazo. Acarició las cabezas de todos sus amigos, sintiendo que se iba a derrumbar en cualquier momento. No quería dejarlos. No otra vez.
Finalmente, sólo quedó JongIn. Éste avanzó entre la gente hasta quedarse a escasos centímetros de su rostro.
¿En qué se parece un cuervo a un escritorio? —le preguntó.
No lo sé —respondió entre sollozos.
Yo tampoco —sonrió y lo estrechó entre sus brazos.
Quiso quedarse durante mucho tiempo entre ellos, pero sabía que si no se iba ahora, ya nunca podría volver a ver a sus verdaderos amigos. Se separó y miró con tristeza al sombrerero. Éste le acarició el cabello lleno de mugre y sonrió.
Te diré un secreto —susurró—. Los sentimientos de mi otro yo no son tan diferentes a los míos —le guiñó un ojo y luego se separó.
KyungSoo volvió a acercarse y le tendió el pequeño frasco. Esta vez contenía un líquido de color azul eléctrico. Era la sangre del galimatazo. Entendió lo que tenía que hacer y lo que iba a pasar. La sangre de la criatura era venenosa y eso lo mataría, pero le enviaría de nuevo al mundo real. ¿O era la Infratierra el real?
Sin pensarlo más, bebió de un trago todo el contenido y esperó. No pasó nada. Ni dolor, ni tristeza, ni sentía que se iba a desmayar. Todo lo contrario. Parecía que estaba mucho mejor. Pero entonces se dio cuenta de que cada vez era más transparente.
Se giró justo para ver cómo JongIn corría hacia él, le capturaba el rostro entre las manos y lo besaba apasionadamente. La sensación duró poco. Sólo pudo notar los labios húmedos del moreno antes de desaparecer.
Todo se volvió de color negro y el estómago se le revolvió como cuando caía al vacío.

Abrió los ojos, encontrándose tendido al lado del árbol. Ya no estaba la madriguera del conejo, pero él sí que estaba lleno de tierra. Se levantó y se sacudió un poco la suciedad. Luego, corrió por el pequeño laberinto hasta llegar hacia el palco.
Parecía que todo seguía igual y que sólo habían pasado un par de minutos. JinRi seguía allí con el rostro crispado al igual que su madre. De repente, alguien lo cogió del brazo y lo llevó hacia la tarima de nuevo. Era su madre, que parecía entre disgustada y avergonzada por el comportamiento de su hijo.
Se quedó enfrente de la chica y la miró. No era bella. De rostro sí, pero no brillaba con la luz especial que caracterizaba a sus amigos. KyungSoo con los ojos llorosos, JunMyeon y SeHun con el semblante lleno de orgullo y JongIn, el real, serio. Les sonrió y miró a su futura esposa.
JinRi, ¿quieres ser mi esposa? —se arrodilló mientras le besaba la mano. La chica pareció complacida y afirmó, emocionada.
Las palabras de BaekHyun borraron todo el enfado de los asistentes. De repente, se encontraba en medio de una marea de hombres felicitándolo, mujeres abrazándolo y diciendo lo mucho que había crecido.
Cuando pudo separarse de ellos, fue hacia la entrada del laberinto donde cuatro chicos lo esperaban. Sonrió a sus mejores amigos algo despeinado y aún sucio de tierra.
¿Dónde has estado? Pensábamos que habías huido. SeHun ya estaba pensando en sustituirte —dijo KyungSoo, burlándose. SeHun lo fulminó con la mirada.
Pues tú casi te pones a llorar —aclaró éste. KyungSoo le golpeó en el brazo, rojo de vergüenza.
La verdad es que JinRi se disgustó mucho y empezó a gritarle a su madre que la habías abandonado —explicó JunMyeon con una sonrisa en los labios, observando cómo los otros dos habían empezado una batalla de empujones—. Aunque a los cinco minutos has vuelto.
Cinco minutos. Se quedó pensando en todo el tiempo que había pasado en la Infratierra. ¿Tanto tiempo para unos minutos en su mundo? Echaba de menos a sus amigos del submundo, todos menos a SeHun, que prefería mil veces al de la Tierra.
Estuve pensando —mintió mientras sujetaba las manos de SeHun, quien había dejado de pelarse con KyungSoo—. Y me quedé dormido. Sólo unos instantes aunque yo creí que fueron días y días —sus amigos parecían interesados y extrañados—. Soñé con vosotros —al instante, despertó el interés de sus amigos—. KyungSoo y JunMyeon eran novios —los dos se miraron con sorpresa y luego se sonrojaron. Al instante, se separaron con miedo de tocarse. BaekHyun rió entre dientes—. Soñé que SeHun era un rey malvado —el menor infló el pecho cuando escuchó la palabra rey, pero se deshinchó al instante cuando dijo lo siguiente—. JongIn era un loco —el moreno hizo mala cara. Al parecer, tampoco le gustaba mucho su personaje—. Pero era un sueño, ¿verdad?
«Quizá sí fue sólo un sueño», pensó.
Sus pensamientos se vieron interrumpidos por el golpe que le dio en la cabeza SeHun. Luego se fue. KyungSoo y JunMyeon lo siguieron intentando mantener las distancias entre ellos dos. El único que se quedó fue JongIn.
Tengo miedo —dijo de repente, sorprendiéndose a si mismo—. Tengo miedo de casarme —JongIn afirmó lentamente. Luego se puso a su lado mirando hacia la multitud. BaekHyun lo imitó—. No sé si ejerceré bien de hombre y sé que JinRi es difícil de tratar.
Dímelo a mí. Parecía que nos iba a devorar a todos cuando te fuiste —BaekHyun rió ante el comentario. Una risa que se desvaneció en el aire.
No quiero perderme a mí mismo, JongIn —susurró—. Quiero seguir siendo yo, no quiero perder lo único que heredé de mi padre. Mi imaginación.
Se quedaron en silencio con el peso de la muerte de su preciado padre sobre los hombros. Cerró los ojos y deseó tener a alguien que le aconsejara, que lo guiara por el buen camino o, simplemente, le hiciera sonreír. Alguien como el sombrerero.
JongIn pareció darse cuenta de la tristeza del mayor. Le sujetó la mano con fuerza dándole todo el apoyo que pudo. Aquello sólo consiguió entristecer más al menor. Echaba de menos al JongIn de la Infratierra —o al de sus sueños—.
BaekHyun —salió de su ensoñación y volvió a mirar hacia la muchedumbre. JinRi se secaba las lágrimas con un pañuelo blanco, rodeado de las mujeres mayores—. ¿En qué se parece un cuervo a un escritorio?
Se giró sorprendido hacia el moreno. Éste lo miró con un brillo diferente en los ojos. El corazón empezó a acelerarse.
No lo sé —respondió sorprendido.
Yo tampoco —apartó la mano del menor. Fue a avanzar pero se paró un instante—. Sólo quería verte sonreír.
Se quedó quieto, aún sentía los latidos en el pecho con fuerza. No estaba del todo perdido. Lo que le había susurrado el sombrerero era cierto y todo empezaba a teñirse de otro color. Quizá, si no perdía su muchedad, podría ser feliz junto a JinRi y junto a JongIn. 

miércoles, 1 de mayo de 2013

[SEOUL NIGHTS] Lista de Fanfics

Es 1 de mayo y eso sólo significa dos cosas

 

1. Ya estoy libre y podré actualizar todos mis seriales. Me he propuesto actualizar al menos un capítulo de cada en mayo. ¡A ver si lo consigo!

2. ¡Se ha empezado a publicar los fanfics de Seoul nights!  No sólo hay de EXO, también de Super Junior, Infinite... ¡Así que animaros a entrar, leerlos y dar vuestra opinión!

Os dejaré la lista de los que vayan saliendo, así estaréis al tanto de todas las actualizaciones (son diarias). 

♥ I Got a Girl {Sin parejas - Ligero KyuHyun x JinWoon (Super Junior + 2AM)} - PG [130501] 
♥ Azul cielo {2Min (SHINee)} - NC-17 [130502] 
 UNO (parte de ti, parte de mí) {SeHo (EXO)} - R [130503] 
♥ Un mundo casi perfecto {JaeMin (DBSK + JYJ} - PG-13 [130504] 
♥ A Matter of Loyalty {XiuHan EXO} - PG-13 [130505]
♥ Factoría 603 {SeoHyun x Sori} - G [130506]
♥ 복수  {JaeChun (DBSK + JYJ)} - PG [130507]
 167 {SeHo (EXO)} - R [130508] 
 Magic Works! {KrisYeol (EXO)} - PG-13 [130509] 
 Find My Way Back {KaiBaek (EXO)} - PG-13 [130510]
♥ ANGEXO001 {SeHo (EXO)} - PG-13 [130511]
♥ Façades {Changjo & ChunJi (Teen Top} - PG-13 [130512]
♥ Like a typhoon in Mid-summer {KrisLay (EXO)} - NC-17 [130513]
♥ Lip to Lip Contact {KrisLay (EXO)} - PG-13 [130514]
♥ Inmanencia y Transcendencia {2Min (SHINee)} - PG [130515]
Pandora {Jongnyu (SHINee)} - NC-17 [130517]
A moment like this {2Joon (B2ST)} - PG-13 [130519]
♥ Caminos {Kaixing (EXO)} - NC-17 [130521]   



PD: Los corazones en rojo son que me lo he leído ya. 


miércoles, 17 de abril de 2013

[TUTORIAL] Presentar un fanfic.... No es cuestión de darle a un botón.


Hablando con una amiga me vino a la cabeza este tutorial, así que gracias a Jacky por hablar conmigo y por hacer que la gente me lea ♥. 

Muchas veces habéis escuchado que un libro vende por la portada,  ¿verdad? Pues con un fanfic es lo mismo. No solo hablo de una portada (banner en este caso), hablo de muchas cosas que hacen que la gente quiera clicar encima de un fanfic. (OJO, hablo de gente que quiere leer, no que lee cualquier cosa mientras sea su pareja favorita. ¡Es muy diferente!). 

¡Empezamos con este tutorial! Como siempre, decir que esto es desde mi punto de vista, que no soy la mejor escritora pero hablo de cosas que han ido mejorando mi escritura. ♥ 

TÍTULO 

El título es lo más importante porque es lo primero que se ve de un fanfic y muchos títulos son el reflejo del fanfic. ¿A qué me refiero? Pues, sencillamente, que penséis muy bien el título porque a partir de ahí se juzgará al autor, al fic, etc. 

Durante años me he encontrado todo tipo de títulos. Yo, para qué mentir, soy propensa a ponerlos en inglés o en islandés. POCAS veces los pongo en español porque me parece que es muy difícil hacer un título bueno en mi idioma natal. Será porque lo entiendo. 
No digo que no se hagan títulos en español, simplemente, que tengáis cuidado y evitéis lo siguiente:

1. Que el título hable de todo el fic. 
«¡Dios mío, me quedé embarazado!»
«Mi mejor amigo. Mi novio.»  
«Mi novio es un asesino.» 

2. Que el título contenga faltas ortográficas. 

«Enamorado de tí.»  
«La casa de los jamonez.»  
«Princeza por sorpresa.» 
3. Que el título esté en mayúsculas. (a no ser que sea necesario) 

«MI AMOR ES UN VAMPIRO» 
«LA HISTORIA DE UN AMOR INTERMINABLE. » 
«NO ME HABLES. »

¿No os estresa? Porque a mi me parece que me están gritando. Por ejemplo, si el título es MAMA o algo así, sí, podemos ponerlo en mayúsculas.

IMAGEN 

Una imagen puede ir en diferentes partes de un fanfic. Aquí unos ejemplos.


  • Principio. 

A veces, un buen gráfico siempre puede hacer que la gente se interese más por entrar. Es importante que la imagen sea bonita o que llame la atención. Parece una tontería, pero si pones una imagen a tu fanfic lo estás "mimando más". Obviamente, no significa que un fic con una buena imagen sea bueno, pero ayuda a que la gente le de una oportunidad para leerlo.



  • Entre el texto 

Este lo he probado poco pero, la verdad, queda muy bien para ambientar un fanfic. Os dejo una screencap de El lago de los amantes. (Ignorad las faltas, ahí no escribía como ahora orz).



  • Final

Al final del texto como reproduciendo la imagen del fanfic. Por ejemplo:

«Y sin que la profesora se diera cuenta, JongIn le lanzó un trozo de papel doblado. BaekHyun lo cogió al vuelo, lo guardó en la mano y esperó a que la mujer volviera a darse la vuelta. Aprovechó cuando la señorita Kim mandó a leer a uno de clase.
Poco a poco, desdobló el papel encima de su libro de texto de Historia, descubriendo que tenía forma de corazón. Pero no fue eso lo que hizo que el suyo dejara de latir, sino el mensaje. Lo que había escrito en él.
Asombrado, se levantó y miró al moreno. Éste le sonrió.
No sabía qué decirle al salir, tampoco cómo sería a partir de aquel momento, pero lo que sabía  era que guardaría aquel trozo de papel....Para siempre.»
KaiBaek inventado sobre la marcha - Nerd In Wonderland 



DESCRIPCIÓN

La descripción del título es también muy importante. ¿Qué tiene una descripción que pueda atraer o no? (Omitiré el género y el rating porque eso ya depende de la persona. El título también porque ya lo nombré arriba).


  • Resumen

Un resumen puede decir muchas cosas pero a la vez nada. Yo, personalmente, soy MALÍSIMA con los resúmenes, pero sé reconocer cuando uno es malo de verdad. Para que un resumen atraiga hay que tener los siguientes elementos en cuenta (me re-leeré esto cuando acabe para hacer los míos):


  1. Dejar con la intriga. Jamás contar toda la historia. Contar lo justo para que el lector quiera introducirse en la historia.
  2. Evitar las faltas de ortografía. 
  3. Evitar poner cosas como: tiene lemooooooooooooooon 
  4. Se pueden poner frases del mismo fanfic que "atraiga" la atención. 


  • Notas 

Esta es otra parte, cuando la autora pone mensajes, advirtiendo al lector.


  • Primer punto:  

NUNCA (y digo esto porque yo lo he hecho muchas veces porque DE VERDAD lo pensaba y luego me daba cuenta que quedaba muy mal en un fanfic), NUNCA poner que el fanfic es malo. Aunque lo sea, aunque pienses que es así, no lo pongas porque ya estás haciendo que el lector piense que no valoras lo que has hecho, que realmente será malo.

  • Segundo punto:
JAMÁS pongas esto:

«No lo revisé porque me dio pereza.»

Estás dando a entender que tu fanfic te importa bien poco cómo luzca, sólo que querías publicarlo. Un fanfic es una parte de ti y si está llena de faltas ortográficas no estás dando la mejor imagen.
REVISA siempre tu fic. Yo lo hago 3 veces. Lo escribo, lo reviso, lo corrijo y lo vuelvo a revisar, lo envío a mi beta, ella me lo mira y me lo pasa y entonces lo vuelvo a re-leer para ver si nos hemos dejado algo las dos.
No digo que sigáis éste método porque es MUCHO trabajo, pero si quieres entregar una buena historia es mejor que revises mil veces el texto. Yo, mirando todo lo que miro, SIEMPRE me dejo algo. SIEMPRE. Así que imaginad los errores que hay si lo publicáis a la primera que escribís.

♥♥♥

Espero que os haya gustado y que os sirva en un futuro. Algunas cosas que digo son obvias, pero creedme, que si lo digo es porque veo que mucha gente hace esos errores ;u;9

Volveré con más tutoriales. Podéis dejadme en los comentarios qué os ha parecido el tutorial, si os servirá, si añadís algo más a lo que yo he dicho. Los comentarios SIEMPRE son bienvenidos en mi blog ~ ♥

¡GRACIAS!