Quedar
con Luhan era una de las cosas que siempre habían hecho sonreír al
pequeño. Su amigo era una caja de sorpresas, siempre tan animado,
locuaz, divertido. Mientras que él era el que escuchaba. No era
tímido, al contrario, simplemente amaba ver hablar a su amigo.
Aquella
tarde, después de las clases, había quedado con él y se alegraba.
Después del recreo Baekhyun estaba realmente extraño y había
creado un ambiente tenso y desagradable en el grupo. Y ese era otro
de los motivos por los que quedaba con su ciervo, podía protestar de
su grupo de amigos.
Caminaba
por la calle sonriente pensando en la gran tarde que le esperaba,
pero todo se torció al ver que su mejor amigo iba acompañado de
otro chico, uno alto y rubio con rostro duro. Tragó saliva y su
cuerpo empezó a encogerse, se estaba cohibiendo y eso no le gustaba
nada.
-
Hola. - Susurró. Luhan le sonrió como siempre con aquellas pequeñas
arrugas en sus ojos que tanto le gustaban a Sehun.
-
¡Sehun! ¿Te he presentado a Kevin, verdad? - Señaló al alto.
-
Claro. Hola. - El nuevo movió la cabeza levemente y sonrió
forzosamente. Al pequeño no le gustaba nada, quería salir corriendo
pero Luhan estaba allí tan bueno, tan alegre como siempre.
Suspiró
mientras los tres entraban dentro de la cafetería. Olía mucho a
café y bollos, el aroma dulzón se mezclaba con el amargo y creaba
una sensación hogareña, casi agradable. Todo el establecimiento
estaba forrado de madera, las mesas, las sillas, el expositor con
toda la comida y las paredes. Pequeños cuadros antiguos pintados por
un desconocido adornaban la desnuda y sosa pared dándole un toque
moderno que a Sehun le relajaba.
Los
tres se sentaron en la mesa más apartada. La camarera, una señora
mayor vestida con delantal y atuendo negro, les atendió con una
jarra de limonada ya en las manos. Luhan y Sehun pidieron un batido
de fresa con nata y Kevin un café solo. La mujer asintió
cariñosamente y se fue detrás del mostrador para preparar el
pedido. Los chicos pudieron comenzar su conversación.
-
¿Qué tal las clases? - Preguntó Sehun a su amigo. Éste sonrió
con ternura.
-
Bien. Es un poco difícil estar avanzado un curso, pero cada vez lo
llevo mejor. - Kevin bufó y miró hacia un lado con su móvil en la
mano. Luhan le dedicó una de las miradas más duras que había
presenciado el menor de su mejor amigo. Tragó saliva. - ¿Y tú?
¿Qué tal con tus amigos?
-
Muy bien. Baekhyun sigue estando igual de obsesionado con los
ordenadores, ya sabes, y Jongin y Chanyeol siempre están
peleando...- Los ojos de Luhan se abrieron mientras que el rubio
mostraba interés repentino por Sehun. El pequeño de los tres tuvo
la sensación de que aquello no tuvo que decirlo.
Por
suerte no tuvo que continuar. La camarera volvió con el pedido y les
dejó la cuenta. Cada uno agarró su vaso y se pusieron a beber y
comentar sobre la cafetería. El menor no paraba de sentir que algo
no encajaba hasta tal punto de tener ganas de vomitar. Cuando algo no
le gustaba se ponía tan nervioso que le daban retortijones.
Fue
hacia el baño pero no entró ya que no había papel. Cuando salió
fue hacia el mostrador pero paró detrás de una de las plantas altas
que había. Había escuchado su nombre de la boca del alto.
-
… ¿Vas a seguir siendo tan homosexual con él? - Dijo Kevin
mientras apoyaba sus brazos en la silla. Luhan tenía la cabeza
agachada y se mordía el labio. - No aguanto que actúes tan gay y,
encima, tener que presenciarlo.
-
Te dije que no vinieras y lo has hecho. Siempre he sido así con
Sehun, antes de... de todo esto. - El alto hizo una mueca
desagradable. Sehun quería ir allí a partirle la cara pero no se
atrevía, el rubio le mataría con un solo golpe de su mano y aparte
quería seguir escuchando. - Kevin, ¿no confías en mí?
-
Estás implicado sentimentalmente con los enemigos. - Susurró. Al
espía le costó escucharlo pero pudo entenderlo perfectamente. Un
nudo de terror se le estaba formando en la garganta. Su cerebro no
quería relacionar nada de lo que escuchaba, simplemente digería las
palabras y dejaban que se metieran en su cerebro aturdido. - Es
fácil. Sería más fácil matarlo pero te tuviste que hacer amigo de
uno de los fénix.
Fénix.
Les había llamado fénix. Sehun sintió que se mareaba. Se tambaleó
hacia atrás y buscó el baño a tientas. Cogió el pomo y entró
como pudo tirando al suelo una de las papeleras. Escuchó como Luhan
musitaba un “mierda” y las sillas al rozar con el suelo. Le
habían escuchado.
Se
escondió en uno de los cubículos y cogió su teléfono móvil que
siempre llevaba en el bolsillo. Marcó el primer número que salió
sin saber quién era y esperó. No lo cogían. La puerta del baño se
abrió y maldijo entre dientes.
Dio
un saltó y se enganchó en las paredes con piernas y una mano
haciendo adherencia para no caer mientras con la mano libre seguía
llamando.
Luhan
y Kris entraron y abrieron la primera puerta. Allí no estaba. El
móvil seguía comunicando y salió el contestador. Intentó hablar
lo más flojo posible aprovechando los portazos que daban los otros
dos al abrir los cubículos.
-
Son ellos. No puede ser. Estoy en la cafetería de siempre. - Calló.
Otro portazo. - Socorro. Joder. Me van a pillar. Lu...
La
puerta se abrió y saltó hacia la parte de arriba exponiéndose ante
los dos enemigos. Luhan tenía el rostro serio cuando le miró. Sehun
notó como el corazón se le rompía al verlo. No podía creerlo, su
mejor amigo le había traicionado, era un dragón.
-
Sehun...- Susurró. Pero éste no le escuchó.
La
estancia había comenzado a ser fría, el viento despeinaba sus
cabellos mientras el papel que había en el suelo se arremolinaba
alrededor de los dos enemigos. Kris empujó a Luhan contra uno de los
cubículos y él dio un salto hacia atrás alejándose del torbellino
que estaba creando Sehun.
El
menor saltó cayendo de pleno en un charco con manos y rodillas. Notó
como alguien le iba a clavar algo así que rodó hasta toparse con
pared. Estaba justo debajo de las picas de agua. Se había empapado
toda la camiseta. Luhan se estaba incorporando y el alto tenía algo
en la mano, como un tubo metálico con una aguja afiliada. Era una
jeringuilla.
Dejó
escapar un quejido y rápidamente gateó por todas las picas hasta
llegar hacia la puerta. Alargó la mano y alguien le cogió del pie
arrastrándolo hacia el centro. Intentó luchar a ciegas con manos y
piernas pero en cuanto se giró notó que la afilada aguja se clavaba
en su piel y algo se mezclaba con la sangre de sus venas. Poco a poco
todo se volvió borroso y confuso. Lo último que pudo ver fue el
rostro de Luhan tan serio e irreconocible que sintió que quería
vomitar.
Los
cinco miembros de la agencia más el sujeto estaban en la sala
principal. Kyungsoo se había ido a la cocina y entraba y salía
mientras ponía la mesa. Jongdae estaba sentado en el sofá junto con
Chanyeol y Jongin mirando la televisión, Junmyun estaba en la mesa
principal con papeles y las gafas sin montura repasando papeleo de la
agencia. Baekhyun se encontraba sentado en una esquina de la estancia
alejado de todos ellos con el ordenador en las manos pero sin
teclear.
La
única persona que se había dado cuenta de ello fue Jongin que
miraba de vez en cuando por encima del hombro preocupado. Cuando la
película se puso en anuncios el moreno se levantó y se sentó al
lado del mayor mirando la pantalla. Estaba el salvapantallas de la
agencia. Los dedos de Baekhyun estaban rígidos sobre el teclado y
éste parecía temblar un poco.
El
menor posó una de sus manos encima de la del chico y éste se
sobresaltó dedicándole una mirada de asombro. Jongin suspiró y
alejó la mano algo sonrojado. Le daba vergüenza hacer aquellas
cosas, al menos cuerdo y no cegado por la ira y el miedo.
-
¿Estás bien? - Preguntó mientras mostraba interés por sus
calcetines.
-
Sí. Claro. - susurró con voz ronca. Dio al intro del teclado y
empezó a navegar por su ordenador sin mucho interés. Jongin sabia
que algo grave se cocía en la cabeza del informático pero tampoco
quería insistir mucho, no era bueno consolando ni expresando sus
sentimientos.
-
¿Quieres hablar de algo? - Preguntó inseguro.
Baekhyun
le miró de nuevo sorprendido pero luego le dedicó una sonrisa
tierna haciendo que sus ojos desaparecieran en ella. Jongin tragó
saliva algo incómodo.
-
Estoy bien. Todo está bien. ¿Dónde está Sehun? - Cerró el
ordenador y se levantó. Jongin le siguió en silencio hacia la mesa.
Jongdae
y Chanyeol le imitaron y esperaron a que Kyungsoo dejara los boles de
arroz. Miró preocupado hacia la puerta en cuanto escuchó Sehun pero
luego sonrió a sus chicos. En un momento volvió a la cocina para
quitarse las manoplas y el delantal y se sentó en la mesa junto al
resto de miembros. Esperaron a que Junmyun ordenara todos los
documentos para empezar a comer.
-
Este idiota. - Decía Chanyeol con la boca llena de kimchi. - Siempre
haciéndonos sufrir.
Baekhyun
miró de nuevo hacia la puerta y apartó el bol de arroz. Había algo
que no encajaba en todo aquello, su estómago se negaba a comer y se
sobresaltaba cada vez que se escuchaba un ruido en la calle. Lo
sentía. Sehun no estaba bien.
-
¿Alguien le ha llamado? - preguntó. Todos negaron. Junmyun fue el
que se levantó.
-
Iré a llamarle. - Desapareció hacia la cocina que era donde estaba
el teléfono normal.
Baekhyun
y Kyungsoo esperaron impacientes mientras el resto comía. No pasaron
ni dos minutos cuando el líder volvió con el rostro preocupado. Los
dos chicos más angustiados se levantaron casi tirando la silla, el
resto miró al mayor con la boca llena de comida.
-
No coge el teléfono. ¿Tenéis alguna llamada de Sehun? - todos
miraron sus teléfonos móviles. Jongdae se tuvo que levantar hacia
el sofá y Jongin hacia la cocina. Chanyeol fue el que tuvo que ir a
las habitaciones puesto que la suya estaba en la mochila.
Cuando
volvió su rostro estaba tan blanco que superaba al mismísimo líder.
Sus manos temblaban con el aparato en ellas. Baekhyun tuvo que
cogerlo cuando el alto empezó a hablar.
-Me
ha llamado a mí… - Susurró. - … Me ha llamado a mí y no he
contestado.
-
¿Tenías contestador? - Preguntó Kyungsoo. Chanyeol afirmó.
Baekhyun
marcó rápidamente y escuchó atentamente. Sin dejar que el resto
contestara, conectó el móvil con su ordenador y empezó a
desfragmentar los sonidos con un programa. Se escuchaba la voz de
Sehun en un susurro junto a unos portazos. Después una voz que no
pudieron identificar y golpes, finalmente silencio.
-
¿Qué demonios ha pasado? - Comentó Jongin. Junmyun alzó los
hombros. Chanyeol seguía en su estado de shock. - ¡Tenemos que
encontrarle! ¿Qué ha dicho?
-
La cafetería de siempre. Sé cuál es, pero es obvio que ya no está
ahí. - Comentó Baekhyun en tono monótono. Parecía ajeno.
-
¡Tenemos que ir! - El alto por fin había reaccionado.
-
No iremos ahora. - Comentó Junmyun serio. Jongdae se quedó sentado
en el sofá apartado de la disputa. No quería meterse.
-
¡¿Por qué?! - Chanyeol le cogió por los hombros y le sacudió
bruscamente. Kyungsoo gritó el nombre del chico y lo apartó del
líder. El alto parecía fuera de sí. - ¡¿No os importa lo que le
pase?! - Gritó. - ¿¡Es que os da igual?!
-
¡No nos da igual! - Esta vez fue Baekhyun quién alzó la voz.
Estaba levantado de la silla pero no se había movido. Miraba el
ordenador. - ¡Sé que ahora Sehun está en peligro pero no podemos
hacer nada si no tenemos pruebas! Alguien se tiene que quedar aquí
analizando el audio y…
-
Yo no me pienso quedar aquí mientras Sehun está por ahí en
peligro. - Comentó el alto. - Me voy a la cafetería. ¿Quién se
viene conmigo? - Junmyun miró al resto del grupo. Asintió
lentamente y fue hacia la entrada a coger su chaqueta. Afuera debía
hacer mucho frío.
-
Iré yo. Analizar el sonido. Si pasa algo podéis llamarme. -
Chanyeol ya estaba en la calle. El frío entró por la puerta
principal erizando el vello de todos los habitantes. - Que Jongdae no
se quede solo por nada del mundo. - Comentó. - Si esto es una
trampa... - Se giró y desapareció por la puerta.
Cuando
las puertas se cerraron todo quedó en silencio, un silencio que
pesaba. Jongdae y Kyungsoo se miraron mientras que Jongin y Baekhyun
seguían con el audio.
-
Acompaño a casa a Jongdae. - Comentó D.O que abrió una de las
estanterías de la casa dejando al descubierto el armamento de la
agencia. - Iremos a casa dando un paseo. No creo que levantemos
sospechas.
-
T-te llevas... ¿Te tienes que llevar todo eso? - Jongdae parecía
algo asustado aunque a Baekhyun le parecía que tenía más miedo de
las armas de lo que significaba llevarlas.
Recibió
un golpe de Jongin en el hombro y volvió a concentrarse en el
monitor. Estaba esperando a que se descargara una aplicación que
dividía el audio aún más con una precisión más profesional que
los forenses y técnicos de sonido. Había creado aquél programa
hacía tres años cuando recién estaba estudiando programación.
Siempre se le habían dado bien y aquello fue una gran ventaja para
la agencia de los fénix, por eso creyó que le cogieron, al menos
fue aquella la justificación de los agentes.
-
Nos vamos ya. - Comentó Kyungsoo mientras cogía las llaves del
apartamento.- Cualquier cosa llamadme a mí. Si pasa algo allí os
llamaré también. ¿Está bien?
Ambos
chicos asintieron y D.O se permitió desaparecer junto a Jongdae
entre la negrura de la noche. Los chicos se quedaron de nuevo
analizando el sonido.
-
¿Qué dice al final? - Preguntó el moreno señalando con el dedo la
pantalla. Baekhyun le golpeó la mano molesto, pues había dejado una
huella en ella.
-
Lu... - Comentó. - ¿Será de Luhan? - Cortó ese fragmento y lo
amplió. Utilizó la aplicación de separar los sonidos tan solo con
ello y lo volvieron a escuchar. Perfectamente se podía oír el “lu”
de la boca de Sehun. - Sí, dice Lu... Cuando Sehun se pone tonto
siempre le llama Lulu. - comentó Baekhyun.
Agarró
el fragmento y abrió otro programa. Con éste lo duplicó y le dio a
reproducir emitiendo la palabra “Lulu” de los labios de Sehun.
Jongin asintió mientras Baekhyun empezaba a teclear como un loco.
-
¡Luhan! - Musitó. En la pantalla salió la cafetería que siempre
frecuentaba la pareja de amigos. - ¡Hoy había quedado con Luhan,
Jongin! ¿Le han hecho algo a él? ¡Tenemos que llamarle!
-
Ahora le llamo. Está su número apuntado en la agenda. - Y el moreno
desapareció. Baekhyun aprovechó para abrir otra página.
En
ella había documentos de lo que había escaneado en la biblioteca.
Los ojos se le llenaron de lágrimas al ver como su destino ya estaba
escrito en un trozo de papel, un trozo de papel más antiguo que la
tierra.
Los
pasos del moreno le devolvieron a la realidad. Cerró corriendo las
imágenes y esperó a que Jongin volviera. Estaba con el teléfono en
la oreja. Baekhyun le conectó uno de los cables para poder escuchar
también. Se colocó rápidamente los cascos y esperó.
-
¿Diga? - La voz de Luhan sonaba dudosa.
-
¿Luhan? Soy Jongin, amigo de Sehun. ¿Está contigo? - Se prolongó
un silencio de veinte segundos. Baekhyun empezó a guardar la
llamada.
-
No. - Su tono fue brusco, casi agresivo. Los dos espías se miraron
sorprendidos y Baekhyun le invitó a que siguiera hablando. - ¿Por
qué?
-
Es que no ha vuelto. - Comentó Jongin. - ¿Has vuelto con él?
-
No. Me dejó tirado en la cafetería. - comentó el chico con voz
apagada. - Si lo ves dile que es un maldito traidor y que no me llame
en una semana. - Colgó.
Baekhyun
tenía los músculos tensos. No se podía creer lo que había
escuchado. Jongin también lo había pillado porque había abierto
rápidamente el armario y se preparaba para salir en busca de Luhan.
El mayor le paró los pies al momento.
-¿Qué?
-
No sabemos donde vive. Sehun nunca lo comentó. - Susurró. Volvió a
su ordenador y empezó a teclear. - Sehun tiene que tener el
transmisor molar aún puesto. Con eso podemos encontrarle, solo
necesito que él reaccione.
-
Envíale una descarga eléctrica. - Comento Jongin molesto.
-
No seas idiota Jongin. A ver si reacciona. ¡Ah! ¡Ahora! - La
pantalla se puso en verde como si fuera un radar gigante y marcaba un
punto en el mapa. La circunferencia roja parpadeaba rítmicamente.
Baekhyun apuntó las coordenadas en una hoja y fue a apuntar la
calle cuando el radar emitió un pitido y se apagó. Sehun había
vuelto a caer dormido o en coma o quizá muerto. - Mierda...
El
lugar era de un blanco inmaculado. Luhan y Lay estaban sentados en
unos bancos en el pasillo con el olor a hospital rodeándolos. Ambos
llevaban unas ridículas batas de papel y bolsas en las zapatillas
para no infectar la zona. Su tarea era vigilar al anestesiado que
estaba dentro de la habitación.
El
mayor miraba preocupado por la puerta mientras que el otro le
acariciaba la mano lentamente intentando calmarle. Los pitidos de los
latidos de Sehun retumbaban en los oídos de ambos chicos como una
máquina torturadora.
-
¿Cuándo despertará? - Preguntó a Lay. Éste alzó los hombros. -
No puedo más. Tengo que verlo. - Se levantó del banco y fue hacia
la puerta. El pequeño le llamó la atención.
-
¡Espera! Ponte la máscara y los guantes. - El chico obedeció a
regañadientes y luego abrió la puerta. Su amigo le acompañaba.
Sehun
yacía en la cama totalmente desnudo, sólo le tapaba un pequeño
papel encima donde sobresalían más de diez tubos inyectados por el
cuerpo. Luhan tocó uno de los cables y reconoció la sustancia
incolora que pasaba a través de los tubos de plástico.
-
¿Éste de aquí? - Lay señaló uno con una sustancia amarillenta. -
¿Qué es?
-
No lo sé. - El mayor acarició el rostro pálido y magullado de su
mejor amigo y suspiró. Sabía que tenía que pasar aquello pero
nunca creyó que tan rápido.
La
mano de YiXing se posó en su cadera y lo atrajo hacia él
estrechándolo en un cálido abrazo. Luhan hundió el rostro en la
clavícula de éste y dejó soltar un pequeño sollozo. Sabía que la
máscara dañaba a su amigo pero el otro no pareció darle mucha
importancia y se lo agradeció.
-
¿Era muy importante, verdad? - Luhan asintió. - Bueno... no creo
que lo estén matando.
El
mayor se separó y asintió lentamente. Volvió a mirar a Sehun y le
apartó un mechón de pelo. Éste se removió de la cama y abrió los
ojos. Sus pupilas se dilataron y empezó a jadear emitiendo un
horrible sonido parecido a un robot. Lay y Luhan se apartaron con
miedo y se miraron como dos cachorros abandonados. Si algo salía mal
de allí acabarían asesinados por la agencia.
Sehun
empezó a convulsionar con los ojos abiertos. De su boca salía
espuma que chorreaba por sus hombros y el suelo. Luhan corrió hacia
su amigo y le sujetó de la cabeza.
-
¡Haz que pare! - Gritó.
Yixing
buscó por toda la maquinaria pero nada le indicaba que aquello
parara. Sehun seguía escupiendo espuma por la estancia y emitiendo
aquél desagradable sonido. Luhan había empezado cuando el pequeño
se calmó en sus brazos. Su cuerpo denudo cayó de nuevo en la
camilla, inerte y respirando con regularidad. La espuma aún goteaba
de sus labios y del rostro del mayor.
-
¿Qué le están haciendo? - Sollozó. - ¿Qué le hacen?
La
cafetería estaba cerrada pero aquello no era un problema para ambos
espías. Llamaron a Baekhyun y les indicó que desactivaran la alarma
del local. El chico lo hizo inmediatamente y el alto y el bajo
entraron por una de las ventanas abriéndola con un sencillo sistema
inventado por Chanyeol: clip de pelo de una de sus ex-novias. Había
fardado mil veces de las utilidades de aquél clip de pelo, entre
ellas estaba abrir ventanas y puertas.
Se
encontraban en la cocina. Todo estaba en silencio y a oscuras, tan
solo la luz de emergencia que iluminaba parte del comedor les dejaba
ver algo. Ambos se pusieron sus gafas de visión nocturna y empezaron
a caminar entre los utensilios de cocina. El alto cogió un cuchillo
y salió al comedor. No había nadie.
Caminaron
entre mesas y sillas y se dirigieron hacia la luz, justo en la
puerta del baño. Abrieron lentamente y un fuerte olor a producto de
limpieza les invadió. Ambos se taparon la nariz y empezaron a
analizar minuciosamente cada rincón.
La
papelera correctamente puesta, los papeles recogidos, el suelo
fregado, los grifos apagados. Ni una sola muestra de lucha.
Chanyeol
analizó las ventanas mientras que Suho se entretenía con los marcos
de la puerta. El alto miraba al cielo intentando pensar como los
enemigos. ¿Qué harían con el cuerpo de Sehun? ¿Lo sacarían por
la gran estancia diciendo que se había mareado o lo llevarían por
la ventana?
Sus
dedos acariciaron la madera culpándose por lo idiota que había
sido. Quiso llorar de impotencia pero sus pensamientos se disiparon
ante la llamada de Junmyun. El llamado fue corriendo hacia el último
cubículo del baño.
-Mira.
-Le señaló a las paredes. - Huellas. - Chanyeol rozó la pisada con
los dedos y se llevó la mugre. Suho inspeccionó la pared y encontró
una magulladura, como si alguien hubiera empujado la puerta con mucha
fuerza. Sólo alguien entrenado podía hacer tal agujero. - Aquí
hay otra marca.
El
alto abrió el retrete. Allí había otra pista, una de las pistas
más evidentes. Buscó en su cinturón y sacó un guante. Con asco
metió la mano en el agua del baño y tiró de un pequeño colgante
que se transformó en el teléfono móvil de Sehun. Lo habían tirado
al retrete sin saber qué hacer con él.
Suho
se puso también los guantes y analizó el cacharro. Solo tenía un
par de golpes, por lo demás no parecía dañado. Lo abrió pero éste
no se encendía. Chanyeol se lo guardó en el bolsillo empapándose
el tejano y salieron ambos del baño. Cómo habían sospechado, allí
no había nada importante, solo muestras de lucha, una lucha de la
cual no se tenía escrito el final.
Llamaron
a Baekhyun indicándole que iban hacia allí. Éste les recomendó
que fueran rápido y así lo hicieron. En menos de media hora estaban
en la casa pero no les dio tiempo a entrar, ambos chicos que se
habían quedado estaban ya preparados fuera. Se montaron en el coche
y cerraron la puerta.
-
Valle c-5. - Indicó Baekhyun. - Luego coge la autopista y sigue la
N-23 hasta la mansión blanca. - Junmyun alzó las cejas sorprendido.
- Sí. No está deshabitada como se cree.
Habían
llegado antes de lo acordado. Chanyeol y Baekhyun pensaron que se
mataban cuando Junmyun pasó los doscientos kilómetros por hora. Se
sujetaron a los asientos y rezaron para que no se estrellaran con
nada. Jongin parecía hasta aburrido. Se colocaba bien el arnés, se
abrochaba y desabrochaba el cinturón, miraba a los dos chicos de
atrás y luego a su reloj. Se puso a jugar con éste con el
cronómetro a ver cuánto aguantaba la respiración y luego se durmió
unos cinco minutos.
El
alto intentó empezar una discusión con el pequeño pero éste lo
ignoró totalmente. Finalmente, llegaron hacia la casa. Junmyun dejó
el coche un poco más lejos y se internaron por la zona rocosa que
rodeaba la casa.
Ésta
estaba al borde de un acantilado. El mar rugía y chocaba contra las
olas. Era de noche, demasiado tarde para que alguien se diera cuenta
de su presencia en la oscuridad.
A
sus pies solo había roca, punzante, dolorosa como el frío que se
calaba por sus camisetas. Habían dejado los abrigos en la furgoneta
como siempre y ahora corrían entre las piedras.
El
frío les cortaba los pulmones directamente. Baekhyun se paró a
toser. Junmyun le estiró y le obligó a seguir corriendo para poder
ocultarse entre las sombras de la gran mansión. Ésta era el único
foco de luz que había por aquella zona así que se guiaban gracias a
ello.
Cuando
llegaron a ocultarse a un lado de la casa, Baekhyun sacó su tableta
y empezó a buscar datos de aquél edificio mientras los otros tres
se preparaban.
-
Mierda. D.O hubiera venido genial. - Musitó Chanyeol. - ¿Por qué
has dejado que se fuera con Jongdae? - Jongin le ignoró de nuevo.
-
Ya. Tengo los planos, pero son antiguos. No sé como estará
reestructurado ahora. Solo hay dos pisos, así que no habrá
problema. - Baekhyun se guardó la máquina en su cinturón y se
levantó del suelo.
-
Chanyeol y Baekhyun, id juntos. - ordenó el líder. - Planta uno.
Jongin y yo iremos a la de arriba. ¿Puedes teletransportarnos? - Kai
asintió. - Perfecto. Cualquier cosa, volved a la furgoneta. Si
tenéis a Sehun, avisad.
Todos
asintieron y empezaron la misión. Mientras Baekhyun y Chanyeol
desaparecían por un costado, Jongin y Junmyun desaparecían por el
otro, el que estaba más cerca de la entrada. El más bajo se abrazó
al cuerpo del moreno y ambos desaparecieron de la fría noche para
internarse dentro de la primera plana.
Era
una zona extraña. Estaban en una humilde sala de estar de hospital.
El olor peculiar, los bancos, hasta el decorado era el mismo que el
de un hospital, pero algo la hacía diferente. A lo lejos había unas
puertas de cristal automáticas con el símbolo de ‘prohibido
pasar’ y ‘material radiactivo’. Ambos chicos se miraron y
asintieron.
Las
puertas emitieron un suave siseo en cuanto se abrieron. Los chicos
pasaron lentamente con las manos ya cargadas con las armas. Al pasar
podían leer los letreros de todas las puertas que había en aquel
pasillo. Casi todos parecían laboratorios de experimentos.
Nunca
se metían en uno, miraban por encima y analizaban la sala. Casi
todas contenían probetas, utensilios jamás vistos y algún que otro
artilugio que no querían comprobar qué era.
Finalmente
llegaron a otras puertas automáticas como las principales y
entraron. El mismo siseo les acompañó hasta llegar a una de las
primeras puertas derechas.
Junmyun
abrió la puerta y vio una camilla, en ella no había nadie pero
hacía poco sí que había estado ocupada. Jongin le picaba el
hombro. El mayor siguió observando notando una pequeña brisa en sus
cabellos. El menor le seguía molestando.
Analizó
los tubos que dejaban escapar líquido y la máquina que emitía un
leve pitido constante como si el corazón de alguien se hubiera
parado. Suho estaba en lo cierto, hacía poco tiempo que aquello
había sido utilizado y temía que fuera Sehun. Kai, mientras, seguía
dándole en la espalda.
-
¿Qué? - Se giró. En frente suyo estaba Sehun con una bata de
hospital mirándolos fijamente. Junmyun sintió que se iba a echar a
llorar de lo fácil que fue. Sonrió. - Sehun...
-
Suho. ¿No te das cuenta? - Susurró el moreno. Junmyun miró mejor a
su pequeño.
Era
cierto. Aunque en apariencia era Sehun, no había nada de él en su
mirada. Ésta era negra, fría, calculadora, llena de odio. Les
miraba con desprecio, como si fueran los enemigos. Sus brazos y sus
piernas estaban llenos de moratones y pinchazos, de ellos salían
pequeños hilos de sangre que manchaban el inmaculado suelo. Pero el
menor no le prestaba atención a minucias como aquellas, tan solo
tenía ojos para aquellos dos intrusos.
Jongin
dio un paso hacia atrás y Junmyun le cogió de la muñeca. Confiaba
en su pequeño, siempre lo había hecho aunque aquella mirada le
aterrorizara. Avanzó lentamente y extendió la mano. El chico no se
movió, siguió inmóvil como si fuera un maniquí.
-
Suho...- Siseó Kai arrastrándolo hacia atrás.
-
Espera...- Le calló el otro. - Sehun... ¿Me reconoces?
-
Claro. - su voz sí era la misma. El líder se destensó.
Error
que tuvo. En cuanto se dio cuenta estaba tendido en el suelo con
Sehun encima. Podía notar la presión que hacían sus piernas contra
sus caderas y cómo le apretaba con el brazo en el cuello. En la mano
libre sujetaba una jeringuilla que alzaba por encima de su cabeza
para clavársela.
Jongin
pateó la espalda de Sehun justo en el momento que éste bajaba el
brazo y empuñaba el arma. Junmyun sintió cómo sus pulmones se
llenaban de nuevo de aire. Se incorporó y miró con reproche a su
aliado.
-
¡Kai! ¡Es Sehun! - El moreno no le hizo caso, su cuerpo ya estaba
en posición de ataque al igual que el de Sehun.
Suho
se interpuso entre ambos con los brazos extendidos pero rápidamente
tuvo que apartarse. Una segunda persona irrumpía en la habitación y
luego una tercera, siendo un tres contra dos.
-
¿Un uno contra dos, no lo crees injusto Lay? - El chico del lado
derecho asintió. Sehun estaba en medio y el que había hablado a la
izquierda, los tres en posición de ataque.
Jongin
ardía de rabia. Los puños se le cerraban a los costados inundado
por la ira. Impotente miraba a uno de sus mejores amigos y compañeros
volverse contra él. Lo peor era que estaba coaccionado por algo, no
sabía el qué y quería descubrirlo. Aquello no era voluntario, eso
quería creer.
-
Vamos. - Susurró Suho entre dientes. - Vamos Kai... - El moreno se
negó. Quería luchar. Quería partir caras.
Su
cuerpo adquirió de nuevo una posición amenazante y alzó los puños
sobre su rostro. Los músculos de las piernas protestaban con fuertes
pinchazos, sin embargo no lo notó, la locura y la rabia le
inundaban.
Empezó
a correr a la par que el chico de la izquierda. Saltó por encima de
su cabeza y se teletransportó. En aquél corto instante pudo ver
cómo éste alzaba el banco del pasillo y se lo tiraba justo donde
había aparecido. Jongin tuvo tiempo de desaparecer de nuevo y
aparecer justo detrás de Sehun.
Lo
agarró del cuello y fue a teletransporarse pero notó como si una
barrera de aire le lanzara por los aires. La espalda le dio contra la
pared del final escuchando un fuerte crujido que le hizo gritar.
Junmyun corrió a socorrerle pero los tres chicos le hicieron
barrera.
-
¡Eh! ¿Qué es esto? ¿Un tres contra dos? - Chanyeol había
aparecido. Junmyun notó un fuerte olor a quemado y temió que éste
se hubiera pasado con las llamas, pero parecía feliz, radiante, como
nuevo.
Baekhyun
estaba a su lado con el semblante serio y lleno de magulladuras. Se
puso en la misma posición que Chanyeol y Jongin hacía unos momentos
y miró a Sehun. Éste le devolvió la misma mirada de desprecio que
le había dedicado al resto de miembros. Suho adivinó que ambos
chicos querían preguntarle qué demonios había pasado, pero un solo
segundo podría diferenciar la vida de la muerte.
El
individuo llamado Lay cogió a Sehun del brazo y lo arrastró hacia
detrás. Kai se estaba incorporando del golpe justo cuando el otro
movió de nuevo el banco y lo lanzó a los tres fénix. Chanyeol
calcinó el objeto en cuestión de segundos y Suho lo empapó para
que no cayera ardiendo sobre sus cabezas. Aquello dejó una gran
humareda que inundó el pasillo, y cuando pudieron volver a ver Sehun
ya no estaba.
-
¡Han utilizado nuestros poderes como arma! - Gimió Baekhyun con la
garganta llena de ceniza. - ¡Mierda! ¿Y Sehun? ¿A dónde se lo han
llevado? - El informático apartó el poco humo que quedaba y vio a
Jongin. - ¡Kai! - corrió hacia él y le ayudó a incorporarse. Éste
protestó.
-
Baekhyun, no se lo han llevado. - contestó el moreno entre jadeos. -
Se ha ido con ellos.
Chanyeol
golpeó una de las puertas quebrantando el cristal e hiriéndose la
mano. Sus ojos se habían llenado de lágrimas pero se confundía con
el sudor que caía de su frente. Junmyun entró en la sala que había
estado observando y recogió dos muestras, una del líquido blanco y
la otra del amarillento para llevarlas al laboratorio.
Salir
de allí fue demasiado fácil, tanto que sospecharon que aquello
había sido una pequeña emboscada. Llamaron corriendo a Kyungsoo
pero éste contestó con un tono alegre que estaban cocinando. El
mayordomo no estaba así que tenían toda la libertad para hacer lo
que quisieran. Suho le contó sus planes, irían a dejar unas
muestras a la agencia y luego les recogerían. D.O no mostró ninguna
molestia ante la preferencia y les dijo que no corrieran, luego,
colgó.
-
¿Eran ellos? - Pregunto Jongdae mientras preparaba la cama. D.O
asintió levemente y sonrió.
-
¿Te ayudo? - Se fue hacia la otra parte de la cama y le ayudó a
extender las sábanas. - Uno chico rico como tú jamás ha hecho esto
¿verdad? - El muchacho se sonrojó ante la acusación de Kyungsoo
pero éste sonrió. - No te preocupes, me tienes a mí.
-
Kyungsoo, muchas gracias a ti y a tu equipo. No creo que esta
implicación sea obligada. Os estáis esforzando mucho por cuidarme.
- Sonrió al muchacho. - Iré a lavarme los dientes y dormimos.
El
menor asintió y se sentó en la cama de matrimonio. Jongdae le había
invitado a dormir solo en su habitación pero él se había negado.
Un buen agente nunca dejaba sola a la víctima, era algo que había
aprendido. Además, sentía que no podía reconciliar el sueño.
Junmyun no le había nombrado a Sehun, tan solo lo de los líquidos
que había encontrado y que volverían después de dejarlos en la
agencia. Kyungsoo sospechaba que algo había ido mal, muy mal y
aquello le reconcomía por dentro. Obviamente, no le iba a decir nada
al sujeto, él no tenía por qué saber todo los problemas que había
en el grupo, aquello aumentaría más su temor.
Un
golpe sonoro salió del baño de la habitación. Kyungsoo salió de
su ensoñación y miró por la habitación. Rápidamente fue hacia el
cinturón de armas y cogió una pistola. Corrió hacia el lavabo y
abrió de una patada la puerta. En el suelo, hecho una bola, estaba
Jongdae. Gritaba y jadeaba mientras de su boca salía sangre.
Kyungsoo se asustó tanto que se olvidó del arma y la dejó caer.
-
¡Kyungsoo! - Su nombre sonó ahogado por el asqueroso líquido
espeso. El agente se tuvo que tapar la boca para no vomitar encima
del sujeto. - ¡Kyungsoo! ¡Mis...! - El chico tosió y salpicó sus
piernas y el suelo de sangre. D.O podía ver hasta los pequeños
coágulos que se habían acumulado en la garganta del mayor. -
¡Pastillas! - Gritó Jongdae. - Apretó los labios y empezó a
vomitar junto con sangre. Después de un ataque de tos volvió a
gritar. - ¡Cajón!
D.O
corrió hacia la mesita de noche y empezó a rebuscar. Tan sólo
había una pequeña caja con unas cápsulas. Las cogió y corrió de
nuevo hacia el baño. Jongdae le miró con los ojos inyectados en
sangre. Kyungsoo no pudo evitar gritar al ver los ojos tan rojos y
las pupilas dilatadas y de un color crema. Parecía un monstruo.
El
agente le sacó una pastilla y se la metió en la boca. El chico
parecía que quería vomitar pero D.O actuó con rapidez. Cogió el
vaso de los dientes y lo llenó de agua. Con cierta agilidad le abrió
la boca al enfermo y le tiró el agua. El chico tragó con cierto
asco y luego se tumbó en el suelo encima de todo lo que había
devuelto.
-
Será mejor que te lleve a la cama. - Sus manos temblaron cuando lo
levantaron. Estaba llorando de puro miedo y sentía que quería
marcharse de allí, huir y olvidar aquella horrible escena pero no
podía dejar a Jongdae solo.
Lo
arrastró manchado como estaba hacia la cama y lo tumbó. Jongdae
jadeó y sonrió a su amigo, éste le acarició el flequillo.
-
Iré a buscarte un trapo y te lavaré un poco. ¿Vale? - Jongdae
asintió.
El
pequeño corrió hacia el pasillo y se sentó en la escalera. Allí,
sumido en la oscuridad, hundió su rostro entre sus manos y se
permitió llorar hasta que no le quedaran lágrimas. No por Jongdae,
no por el susto, sino porque había reconocido aquellas pastillas.
Jongdae era uno de los suyos. Jongdae tenía poderes.

TT___TT Sehuuuuuuuun
ResponderEliminar...
Yo a Luhan lo mato, siempre haciendo sufrir a mi niño xD Y bueno, lo de Jongdae se veía venir, pero tengo curiosidad por como reaccionarán los demás owo
; ; Siempre me dejas con más ganas del siguiente capítulo, no tardes mucho la próxima vez, porfa (?)
Ooooooo hermosooooooo casi llore!!!!
ResponderEliminarPobre segunda!!!! dD: por que loa trata asiiiii!!! >.<
morireeee
Que genial y jongdae!!! Poderesssss omg !!!!! Impactanteeeeee que pasaraaa(????)
Genial quedo hermoso!!!!!
Gracias por el Cap!!!!!!
oh XD creo que comente este pero en el post de abajo ㅠ_ㅠ soy tan distraida aveces :|~~
ResponderEliminarWOW.
ResponderEliminarLo leí a las 3am de México y creeme que estaba a punto de llorar por Sehun xD
Además no dormi nada bien por que soñe con el todo lleno de tubos y vomitando.
Y Kris. You Fucking Bastard, no le digas homosexual a Lulu, aunque lo sea no se lo digas xD pero bien que te vas y toqueteas a mi pobre Unicornio >.>
Y ¿Hay algo entre Chanyeol y Sehun? >.> Yo sé que los shippeas y tengo curiosidad :3
/DigamosqueseríalindouncuadroamorosoentreChanyeol,Kris(?)Sehun&Luhan/. Aunque ya sé que Chanyeol odia a Kevin-Kris D: Mis pobres Krisyeol feelings no pueden con eso, pero dah, este es de los mejores fics que he leído en mi vida kpoper y digamos que todo te lo perdono(?).
Y luego Jongdae!!~ Kyungsoo ya sabe de él...
pero entonces... ¿Jongdae va a estar con los Fénix y Sehun con los Dragones? >w<
Tus fics me ponen mal, pero me encanta leerlos~
Y apenas antier entre de nuevo a tu blog y vi lo del hiatus y luego leí todos los demás fics /pero el maldito celular no me deja escribir nada =.='/
Anyways, tu sabes que para mi eres Dios y talvez muchos ya sean tus fans #1 pero yo te pongo un altar debajo de mi cama y le prendo velas aromáticas(?)
¡¡Nooo SeHun!! TToTT
ResponderEliminar¡El final es muy interesante! 0.0 ¿De dónde ha sacado las pastillas? ¿Sabes o no sabe que tiene poderes? (Yo creo que no tiene ni idea xD) ¿todo sufrieron estos ataques? ¿Por qué les cogió y cómo les contrató su agencia? ¡Ay! ¡Hay tantas cosas sin resolver aún!
O-o ¡Trampa!
ResponderEliminarDigo trampa porque ver que Luhan va acompañado por Kris, digo Kevin, no me parece muy buena idea.
Ay madre...se pone interesante, Sehun lo ha escuchado todo -shock-
Pelea en los aseos, ostiiiiiiii~
No es posible que sehun se haya convertido en uno de ellos. No, no me hagas creer eso, no TwT
Vale, ahora me he quedado más a cuadros. Si ya me parecía fuerte lo de Luhan y Sehun, lo de Chen no lo esperaba.
Me sorprende en cada capítulo se descubre mil y unas OMG
¿que le hicieron Sehun?
ResponderEliminarme dio mucha penita..es que eran amigos y ahora..¿Sehun se cambió de bando?
no puedo con esto..debo seguir leyendo..capitulo 5 allaá voy!!!
en serio Nerd ..escribes tan genial