miércoles, 11 de julio de 2012

[Two Moons] Capítulo 4






Quedar con Luhan era una de las cosas que siempre habían hecho sonreír al pequeño. Su amigo era una caja de sorpresas, siempre tan animado, locuaz, divertido. Mientras que él era el que escuchaba. No era tímido, al contrario, simplemente amaba ver hablar a su amigo.
Aquella tarde, después de las clases, había quedado con él y se alegraba. Después del recreo Baekhyun estaba realmente extraño y había creado un ambiente tenso y desagradable en el grupo. Y ese era otro de los motivos por los que quedaba con su ciervo, podía protestar de su grupo de amigos.

Caminaba por la calle sonriente pensando en la gran tarde que le esperaba, pero todo se torció al ver que su mejor amigo iba acompañado de otro chico, uno alto y rubio con rostro duro. Tragó saliva y su cuerpo empezó a encogerse, se estaba cohibiendo y eso no le gustaba nada.

- Hola. - Susurró. Luhan le sonrió como siempre con aquellas pequeñas arrugas en sus ojos que tanto le gustaban a Sehun.

- ¡Sehun! ¿Te he presentado a Kevin, verdad? - Señaló al alto.

- Claro. Hola. - El nuevo movió la cabeza levemente y sonrió forzosamente. Al pequeño no le gustaba nada, quería salir corriendo pero Luhan estaba allí tan bueno, tan alegre como siempre.

Suspiró mientras los tres entraban dentro de la cafetería. Olía mucho a café y bollos, el aroma dulzón se mezclaba con el amargo y creaba una sensación hogareña, casi agradable. Todo el establecimiento estaba forrado de madera, las mesas, las sillas, el expositor con toda la comida y las paredes. Pequeños cuadros antiguos pintados por un desconocido adornaban la desnuda y sosa pared dándole un toque moderno que a Sehun le relajaba.

Los tres se sentaron en la mesa más apartada. La camarera, una señora mayor vestida con delantal y atuendo negro, les atendió con una jarra de limonada ya en las manos. Luhan y Sehun pidieron un batido de fresa con nata y Kevin un café solo. La mujer asintió cariñosamente y se fue detrás del mostrador para preparar el pedido. Los chicos pudieron comenzar su conversación.

- ¿Qué tal las clases? - Preguntó Sehun a su amigo. Éste sonrió con ternura.

- Bien. Es un poco difícil estar avanzado un curso, pero cada vez lo llevo mejor. - Kevin bufó y miró hacia un lado con su móvil en la mano. Luhan le dedicó una de las miradas más duras que había presenciado el menor de su mejor amigo. Tragó saliva. - ¿Y tú? ¿Qué tal con tus amigos?

- Muy bien. Baekhyun sigue estando igual de obsesionado con los ordenadores, ya sabes, y Jongin y Chanyeol siempre están peleando...- Los ojos de Luhan se abrieron mientras que el rubio mostraba interés repentino por Sehun. El pequeño de los tres tuvo la sensación de que aquello no tuvo que decirlo.

Por suerte no tuvo que continuar. La camarera volvió con el pedido y les dejó la cuenta. Cada uno agarró su vaso y se pusieron a beber y comentar sobre la cafetería. El menor no paraba de sentir que algo no encajaba hasta tal punto de tener ganas de vomitar. Cuando algo no le gustaba se ponía tan nervioso que le daban retortijones.

Fue hacia el baño pero no entró ya que no había papel. Cuando salió fue hacia el mostrador pero paró detrás de una de las plantas altas que había. Había escuchado su nombre de la boca del alto.

- … ¿Vas a seguir siendo tan homosexual con él? - Dijo Kevin mientras apoyaba sus brazos en la silla. Luhan tenía la cabeza agachada y se mordía el labio. - No aguanto que actúes tan gay y, encima, tener que presenciarlo.

- Te dije que no vinieras y lo has hecho. Siempre he sido así con Sehun, antes de... de todo esto. - El alto hizo una mueca desagradable. Sehun quería ir allí a partirle la cara pero no se atrevía, el rubio le mataría con un solo golpe de su mano y aparte quería seguir escuchando. - Kevin, ¿no confías en mí?

- Estás implicado sentimentalmente con los enemigos. - Susurró. Al espía le costó escucharlo pero pudo entenderlo perfectamente. Un nudo de terror se le estaba formando en la garganta. Su cerebro no quería relacionar nada de lo que escuchaba, simplemente digería las palabras y dejaban que se metieran en su cerebro aturdido. - Es fácil. Sería más fácil matarlo pero te tuviste que hacer amigo de uno de los fénix.

Fénix. Les había llamado fénix. Sehun sintió que se mareaba. Se tambaleó hacia atrás y buscó el baño a tientas. Cogió el pomo y entró como pudo tirando al suelo una de las papeleras. Escuchó como Luhan musitaba un “mierda” y las sillas al rozar con el suelo. Le habían escuchado.

Se escondió en uno de los cubículos y cogió su teléfono móvil que siempre llevaba en el bolsillo. Marcó el primer número que salió sin saber quién era y esperó. No lo cogían. La puerta del baño se abrió y maldijo entre dientes.
Dio un saltó y se enganchó en las paredes con piernas y una mano haciendo adherencia para no caer mientras con la mano libre seguía llamando.

Luhan y Kris entraron y abrieron la primera puerta. Allí no estaba. El móvil seguía comunicando y salió el contestador. Intentó hablar lo más flojo posible aprovechando los portazos que daban los otros dos al abrir los cubículos.

- Son ellos. No puede ser. Estoy en la cafetería de siempre. - Calló. Otro portazo. - Socorro. Joder. Me van a pillar. Lu...

La puerta se abrió y saltó hacia la parte de arriba exponiéndose ante los dos enemigos. Luhan tenía el rostro serio cuando le miró. Sehun notó como el corazón se le rompía al verlo. No podía creerlo, su mejor amigo le había traicionado, era un dragón.

- Sehun...- Susurró. Pero éste no le escuchó.

La estancia había comenzado a ser fría, el viento despeinaba sus cabellos mientras el papel que había en el suelo se arremolinaba alrededor de los dos enemigos. Kris empujó a Luhan contra uno de los cubículos y él dio un salto hacia atrás alejándose del torbellino que estaba creando Sehun.

El menor saltó cayendo de pleno en un charco con manos y rodillas. Notó como alguien le iba a clavar algo así que rodó hasta toparse con pared. Estaba justo debajo de las picas de agua. Se había empapado toda la camiseta. Luhan se estaba incorporando y el alto tenía algo en la mano, como un tubo metálico con una aguja afiliada. Era una jeringuilla.

Dejó escapar un quejido y rápidamente gateó por todas las picas hasta llegar hacia la puerta. Alargó la mano y alguien le cogió del pie arrastrándolo hacia el centro. Intentó luchar a ciegas con manos y piernas pero en cuanto se giró notó que la afilada aguja se clavaba en su piel y algo se mezclaba con la sangre de sus venas. Poco a poco todo se volvió borroso y confuso. Lo último que pudo ver fue el rostro de Luhan tan serio e irreconocible que sintió que quería vomitar.






Los cinco miembros de la agencia más el sujeto estaban en la sala principal. Kyungsoo se había ido a la cocina y entraba y salía mientras ponía la mesa. Jongdae estaba sentado en el sofá junto con Chanyeol y Jongin mirando la televisión, Junmyun estaba en la mesa principal con papeles y las gafas sin montura repasando papeleo de la agencia. Baekhyun se encontraba sentado en una esquina de la estancia alejado de todos ellos con el ordenador en las manos pero sin teclear.

La única persona que se había dado cuenta de ello fue Jongin que miraba de vez en cuando por encima del hombro preocupado. Cuando la película se puso en anuncios el moreno se levantó y se sentó al lado del mayor mirando la pantalla. Estaba el salvapantallas de la agencia. Los dedos de Baekhyun estaban rígidos sobre el teclado y éste parecía temblar un poco.

El menor posó una de sus manos encima de la del chico y éste se sobresaltó dedicándole una mirada de asombro. Jongin suspiró y alejó la mano algo sonrojado. Le daba vergüenza hacer aquellas cosas, al menos cuerdo y no cegado por la ira y el miedo.

- ¿Estás bien? - Preguntó mientras mostraba interés por sus calcetines.

- Sí. Claro. - susurró con voz ronca. Dio al intro del teclado y empezó a navegar por su ordenador sin mucho interés. Jongin sabia que algo grave se cocía en la cabeza del informático pero tampoco quería insistir mucho, no era bueno consolando ni expresando sus sentimientos.

- ¿Quieres hablar de algo? - Preguntó inseguro.

Baekhyun le miró de nuevo sorprendido pero luego le dedicó una sonrisa tierna haciendo que sus ojos desaparecieran en ella. Jongin tragó saliva algo incómodo.

- Estoy bien. Todo está bien. ¿Dónde está Sehun? - Cerró el ordenador y se levantó. Jongin le siguió en silencio hacia la mesa.

Jongdae y Chanyeol le imitaron y esperaron a que Kyungsoo dejara los boles de arroz. Miró preocupado hacia la puerta en cuanto escuchó Sehun pero luego sonrió a sus chicos. En un momento volvió a la cocina para quitarse las manoplas y el delantal y se sentó en la mesa junto al resto de miembros. Esperaron a que Junmyun ordenara todos los documentos para empezar a comer.

- Este idiota. - Decía Chanyeol con la boca llena de kimchi. - Siempre haciéndonos sufrir.

Baekhyun miró de nuevo hacia la puerta y apartó el bol de arroz. Había algo que no encajaba en todo aquello, su estómago se negaba a comer y se sobresaltaba cada vez que se escuchaba un ruido en la calle. Lo sentía. Sehun no estaba bien.

- ¿Alguien le ha llamado? - preguntó. Todos negaron. Junmyun fue el que se levantó.

- Iré a llamarle. - Desapareció hacia la cocina que era donde estaba el teléfono normal.

Baekhyun y Kyungsoo esperaron impacientes mientras el resto comía. No pasaron ni dos minutos cuando el líder volvió con el rostro preocupado. Los dos chicos más angustiados se levantaron casi tirando la silla, el resto miró al mayor con la boca llena de comida.

- No coge el teléfono. ¿Tenéis alguna llamada de Sehun? - todos miraron sus teléfonos móviles. Jongdae se tuvo que levantar hacia el sofá y Jongin hacia la cocina. Chanyeol fue el que tuvo que ir a las habitaciones puesto que la suya estaba en la mochila.

Cuando volvió su rostro estaba tan blanco que superaba al mismísimo líder. Sus manos temblaban con el aparato en ellas. Baekhyun tuvo que cogerlo cuando el alto empezó a hablar.

-Me ha llamado a mí… - Susurró. - … Me ha llamado a mí y no he contestado.

- ¿Tenías contestador? - Preguntó Kyungsoo. Chanyeol afirmó.

Baekhyun marcó rápidamente y escuchó atentamente. Sin dejar que el resto contestara, conectó el móvil con su ordenador y empezó a desfragmentar los sonidos con un programa. Se escuchaba la voz de Sehun en un susurro junto a unos portazos. Después una voz que no pudieron identificar y golpes, finalmente silencio.

- ¿Qué demonios ha pasado? - Comentó Jongin. Junmyun alzó los hombros. Chanyeol seguía en su estado de shock. - ¡Tenemos que encontrarle! ¿Qué ha dicho?

- La cafetería de siempre. Sé cuál es, pero es obvio que ya no está ahí. - Comentó Baekhyun en tono monótono. Parecía ajeno.

- ¡Tenemos que ir! - El alto por fin había reaccionado.

- No iremos ahora. - Comentó Junmyun serio. Jongdae se quedó sentado en el sofá apartado de la disputa. No quería meterse.

- ¡¿Por qué?! - Chanyeol le cogió por los hombros y le sacudió bruscamente. Kyungsoo gritó el nombre del chico y lo apartó del líder. El alto parecía fuera de sí. - ¡¿No os importa lo que le pase?! - Gritó. - ¿¡Es que os da igual?!

- ¡No nos da igual! - Esta vez fue Baekhyun quién alzó la voz. Estaba levantado de la silla pero no se había movido. Miraba el ordenador. - ¡Sé que ahora Sehun está en peligro pero no podemos hacer nada si no tenemos pruebas! Alguien se tiene que quedar aquí analizando el audio y…

- Yo no me pienso quedar aquí mientras Sehun está por ahí en peligro. - Comentó el alto. - Me voy a la cafetería. ¿Quién se viene conmigo? - Junmyun miró al resto del grupo. Asintió lentamente y fue hacia la entrada a coger su chaqueta. Afuera debía hacer mucho frío.

- Iré yo. Analizar el sonido. Si pasa algo podéis llamarme. - Chanyeol ya estaba en la calle. El frío entró por la puerta principal erizando el vello de todos los habitantes. - Que Jongdae no se quede solo por nada del mundo. - Comentó. - Si esto es una trampa... - Se giró y desapareció por la puerta.

Cuando las puertas se cerraron todo quedó en silencio, un silencio que pesaba. Jongdae y Kyungsoo se miraron mientras que Jongin y Baekhyun seguían con el audio.

- Acompaño a casa a Jongdae. - Comentó D.O que abrió una de las estanterías de la casa dejando al descubierto el armamento de la agencia. - Iremos a casa dando un paseo. No creo que levantemos sospechas.

- T-te llevas... ¿Te tienes que llevar todo eso? - Jongdae parecía algo asustado aunque a Baekhyun le parecía que tenía más miedo de las armas de lo que significaba llevarlas.

Recibió un golpe de Jongin en el hombro y volvió a concentrarse en el monitor. Estaba esperando a que se descargara una aplicación que dividía el audio aún más con una precisión más profesional que los forenses y técnicos de sonido. Había creado aquél programa hacía tres años cuando recién estaba estudiando programación. Siempre se le habían dado bien y aquello fue una gran ventaja para la agencia de los fénix, por eso creyó que le cogieron, al menos fue aquella la justificación de los agentes.

- Nos vamos ya. - Comentó Kyungsoo mientras cogía las llaves del apartamento.- Cualquier cosa llamadme a mí. Si pasa algo allí os llamaré también. ¿Está bien?

Ambos chicos asintieron y D.O se permitió desaparecer junto a Jongdae entre la negrura de la noche. Los chicos se quedaron de nuevo analizando el sonido.

- ¿Qué dice al final? - Preguntó el moreno señalando con el dedo la pantalla. Baekhyun le golpeó la mano molesto, pues había dejado una huella en ella.

- Lu... - Comentó. - ¿Será de Luhan? - Cortó ese fragmento y lo amplió. Utilizó la aplicación de separar los sonidos tan solo con ello y lo volvieron a escuchar. Perfectamente se podía oír el “lu” de la boca de Sehun. - Sí, dice Lu... Cuando Sehun se pone tonto siempre le llama Lulu. - comentó Baekhyun.

Agarró el fragmento y abrió otro programa. Con éste lo duplicó y le dio a reproducir emitiendo la palabra “Lulu” de los labios de Sehun. Jongin asintió mientras Baekhyun empezaba a teclear como un loco.

- ¡Luhan! - Musitó. En la pantalla salió la cafetería que siempre frecuentaba la pareja de amigos. - ¡Hoy había quedado con Luhan, Jongin! ¿Le han hecho algo a él? ¡Tenemos que llamarle!

- Ahora le llamo. Está su número apuntado en la agenda. - Y el moreno desapareció. Baekhyun aprovechó para abrir otra página.

En ella había documentos de lo que había escaneado en la biblioteca. Los ojos se le llenaron de lágrimas al ver como su destino ya estaba escrito en un trozo de papel, un trozo de papel más antiguo que la tierra.
Los pasos del moreno le devolvieron a la realidad. Cerró corriendo las imágenes y esperó a que Jongin volviera. Estaba con el teléfono en la oreja. Baekhyun le conectó uno de los cables para poder escuchar también. Se colocó rápidamente los cascos y esperó.

- ¿Diga? - La voz de Luhan sonaba dudosa.

- ¿Luhan? Soy Jongin, amigo de Sehun. ¿Está contigo? - Se prolongó un silencio de veinte segundos. Baekhyun empezó a guardar la llamada.

- No. - Su tono fue brusco, casi agresivo. Los dos espías se miraron sorprendidos y Baekhyun le invitó a que siguiera hablando. - ¿Por qué?

- Es que no ha vuelto. - Comentó Jongin. - ¿Has vuelto con él?

- No. Me dejó tirado en la cafetería. - comentó el chico con voz apagada. - Si lo ves dile que es un maldito traidor y que no me llame en una semana. - Colgó.

Baekhyun tenía los músculos tensos. No se podía creer lo que había escuchado. Jongin también lo había pillado porque había abierto rápidamente el armario y se preparaba para salir en busca de Luhan. El mayor le paró los pies al momento.

-¿Qué?

- No sabemos donde vive. Sehun nunca lo comentó. - Susurró. Volvió a su ordenador y empezó a teclear. - Sehun tiene que tener el transmisor molar aún puesto. Con eso podemos encontrarle, solo necesito que él reaccione.

- Envíale una descarga eléctrica. - Comento Jongin molesto.

- No seas idiota Jongin. A ver si reacciona. ¡Ah! ¡Ahora! - La pantalla se puso en verde como si fuera un radar gigante y marcaba un punto en el mapa. La circunferencia roja parpadeaba rítmicamente. Baekhyun apuntó las coordenadas en una hoja y fue a apuntar la calle cuando el radar emitió un pitido y se apagó. Sehun había vuelto a caer dormido o en coma o quizá muerto. - Mierda...






El lugar era de un blanco inmaculado. Luhan y Lay estaban sentados en unos bancos en el pasillo con el olor a hospital rodeándolos. Ambos llevaban unas ridículas batas de papel y bolsas en las zapatillas para no infectar la zona. Su tarea era vigilar al anestesiado que estaba dentro de la habitación.
El mayor miraba preocupado por la puerta mientras que el otro le acariciaba la mano lentamente intentando calmarle. Los pitidos de los latidos de Sehun retumbaban en los oídos de ambos chicos como una máquina torturadora.

- ¿Cuándo despertará? - Preguntó a Lay. Éste alzó los hombros. - No puedo más. Tengo que verlo. - Se levantó del banco y fue hacia la puerta. El pequeño le llamó la atención.

- ¡Espera! Ponte la máscara y los guantes. - El chico obedeció a regañadientes y luego abrió la puerta. Su amigo le acompañaba.

Sehun yacía en la cama totalmente desnudo, sólo le tapaba un pequeño papel encima donde sobresalían más de diez tubos inyectados por el cuerpo. Luhan tocó uno de los cables y reconoció la sustancia incolora que pasaba a través de los tubos de plástico.

- ¿Éste de aquí? - Lay señaló uno con una sustancia amarillenta. - ¿Qué es?

- No lo sé. - El mayor acarició el rostro pálido y magullado de su mejor amigo y suspiró. Sabía que tenía que pasar aquello pero nunca creyó que tan rápido.

La mano de YiXing se posó en su cadera y lo atrajo hacia él estrechándolo en un cálido abrazo. Luhan hundió el rostro en la clavícula de éste y dejó soltar un pequeño sollozo. Sabía que la máscara dañaba a su amigo pero el otro no pareció darle mucha importancia y se lo agradeció.

- ¿Era muy importante, verdad? - Luhan asintió. - Bueno... no creo que lo estén matando.

El mayor se separó y asintió lentamente. Volvió a mirar a Sehun y le apartó un mechón de pelo. Éste se removió de la cama y abrió los ojos. Sus pupilas se dilataron y empezó a jadear emitiendo un horrible sonido parecido a un robot. Lay y Luhan se apartaron con miedo y se miraron como dos cachorros abandonados. Si algo salía mal de allí acabarían asesinados por la agencia.

Sehun empezó a convulsionar con los ojos abiertos. De su boca salía espuma que chorreaba por sus hombros y el suelo. Luhan corrió hacia su amigo y le sujetó de la cabeza.

- ¡Haz que pare! - Gritó.

Yixing buscó por toda la maquinaria pero nada le indicaba que aquello parara. Sehun seguía escupiendo espuma por la estancia y emitiendo aquél desagradable sonido. Luhan había empezado cuando el pequeño se calmó en sus brazos. Su cuerpo denudo cayó de nuevo en la camilla, inerte y respirando con regularidad. La espuma aún goteaba de sus labios y del rostro del mayor.

- ¿Qué le están haciendo? - Sollozó. - ¿Qué le hacen?








La cafetería estaba cerrada pero aquello no era un problema para ambos espías. Llamaron a Baekhyun y les indicó que desactivaran la alarma del local. El chico lo hizo inmediatamente y el alto y el bajo entraron por una de las ventanas abriéndola con un sencillo sistema inventado por Chanyeol: clip de pelo de una de sus ex-novias. Había fardado mil veces de las utilidades de aquél clip de pelo, entre ellas estaba abrir ventanas y puertas.

Se encontraban en la cocina. Todo estaba en silencio y a oscuras, tan solo la luz de emergencia que iluminaba parte del comedor les dejaba ver algo. Ambos se pusieron sus gafas de visión nocturna y empezaron a caminar entre los utensilios de cocina. El alto cogió un cuchillo y salió al comedor. No había nadie.

Caminaron entre mesas y sillas y se dirigieron hacia la luz, justo en la puerta del baño. Abrieron lentamente y un fuerte olor a producto de limpieza les invadió. Ambos se taparon la nariz y empezaron a analizar minuciosamente cada rincón.

La papelera correctamente puesta, los papeles recogidos, el suelo fregado, los grifos apagados. Ni una sola muestra de lucha.

Chanyeol analizó las ventanas mientras que Suho se entretenía con los marcos de la puerta. El alto miraba al cielo intentando pensar como los enemigos. ¿Qué harían con el cuerpo de Sehun? ¿Lo sacarían por la gran estancia diciendo que se había mareado o lo llevarían por la ventana?
Sus dedos acariciaron la madera culpándose por lo idiota que había sido. Quiso llorar de impotencia pero sus pensamientos se disiparon ante la llamada de Junmyun. El llamado fue corriendo hacia el último cubículo del baño.

-Mira. -Le señaló a las paredes. - Huellas. - Chanyeol rozó la pisada con los dedos y se llevó la mugre. Suho inspeccionó la pared y encontró una magulladura, como si alguien hubiera empujado la puerta con mucha fuerza. Sólo alguien entrenado podía hacer tal agujero. - Aquí hay otra marca.

El alto abrió el retrete. Allí había otra pista, una de las pistas más evidentes. Buscó en su cinturón y sacó un guante. Con asco metió la mano en el agua del baño y tiró de un pequeño colgante que se transformó en el teléfono móvil de Sehun. Lo habían tirado al retrete sin saber qué hacer con él.

Suho se puso también los guantes y analizó el cacharro. Solo tenía un par de golpes, por lo demás no parecía dañado. Lo abrió pero éste no se encendía. Chanyeol se lo guardó en el bolsillo empapándose el tejano y salieron ambos del baño. Cómo habían sospechado, allí no había nada importante, solo muestras de lucha, una lucha de la cual no se tenía escrito el final.

Llamaron a Baekhyun indicándole que iban hacia allí. Éste les recomendó que fueran rápido y así lo hicieron. En menos de media hora estaban en la casa pero no les dio tiempo a entrar, ambos chicos que se habían quedado estaban ya preparados fuera. Se montaron en el coche y cerraron la puerta.

- Valle c-5. - Indicó Baekhyun. - Luego coge la autopista y sigue la N-23 hasta la mansión blanca. - Junmyun alzó las cejas sorprendido. - Sí. No está deshabitada como se cree.



Habían llegado antes de lo acordado. Chanyeol y Baekhyun pensaron que se mataban cuando Junmyun pasó los doscientos kilómetros por hora. Se sujetaron a los asientos y rezaron para que no se estrellaran con nada. Jongin parecía hasta aburrido. Se colocaba bien el arnés, se abrochaba y desabrochaba el cinturón, miraba a los dos chicos de atrás y luego a su reloj. Se puso a jugar con éste con el cronómetro a ver cuánto aguantaba la respiración y luego se durmió unos cinco minutos.
El alto intentó empezar una discusión con el pequeño pero éste lo ignoró totalmente. Finalmente, llegaron hacia la casa. Junmyun dejó el coche un poco más lejos y se internaron por la zona rocosa que rodeaba la casa.

Ésta estaba al borde de un acantilado. El mar rugía y chocaba contra las olas. Era de noche, demasiado tarde para que alguien se diera cuenta de su presencia en la oscuridad.
A sus pies solo había roca, punzante, dolorosa como el frío que se calaba por sus camisetas. Habían dejado los abrigos en la furgoneta como siempre y ahora corrían entre las piedras.

El frío les cortaba los pulmones directamente. Baekhyun se paró a toser. Junmyun le estiró y le obligó a seguir corriendo para poder ocultarse entre las sombras de la gran mansión. Ésta era el único foco de luz que había por aquella zona así que se guiaban gracias a ello.

Cuando llegaron a ocultarse a un lado de la casa, Baekhyun sacó su tableta y empezó a buscar datos de aquél edificio mientras los otros tres se preparaban.

- Mierda. D.O hubiera venido genial. - Musitó Chanyeol. - ¿Por qué has dejado que se fuera con Jongdae? - Jongin le ignoró de nuevo.

- Ya. Tengo los planos, pero son antiguos. No sé como estará reestructurado ahora. Solo hay dos pisos, así que no habrá problema. - Baekhyun se guardó la máquina en su cinturón y se levantó del suelo.

- Chanyeol y Baekhyun, id juntos. - ordenó el líder. - Planta uno. Jongin y yo iremos a la de arriba. ¿Puedes teletransportarnos? - Kai asintió. - Perfecto. Cualquier cosa, volved a la furgoneta. Si tenéis a Sehun, avisad.

Todos asintieron y empezaron la misión. Mientras Baekhyun y Chanyeol desaparecían por un costado, Jongin y Junmyun desaparecían por el otro, el que estaba más cerca de la entrada. El más bajo se abrazó al cuerpo del moreno y ambos desaparecieron de la fría noche para internarse dentro de la primera plana.

Era una zona extraña. Estaban en una humilde sala de estar de hospital. El olor peculiar, los bancos, hasta el decorado era el mismo que el de un hospital, pero algo la hacía diferente. A lo lejos había unas puertas de cristal automáticas con el símbolo de ‘prohibido pasar’ y ‘material radiactivo’. Ambos chicos se miraron y asintieron.

Las puertas emitieron un suave siseo en cuanto se abrieron. Los chicos pasaron lentamente con las manos ya cargadas con las armas. Al pasar podían leer los letreros de todas las puertas que había en aquel pasillo. Casi todos parecían laboratorios de experimentos.

Nunca se metían en uno, miraban por encima y analizaban la sala. Casi todas contenían probetas, utensilios jamás vistos y algún que otro artilugio que no querían comprobar qué era.
Finalmente llegaron a otras puertas automáticas como las principales y entraron. El mismo siseo les acompañó hasta llegar a una de las primeras puertas derechas.

Junmyun abrió la puerta y vio una camilla, en ella no había nadie pero hacía poco sí que había estado ocupada. Jongin le picaba el hombro. El mayor siguió observando notando una pequeña brisa en sus cabellos. El menor le seguía molestando.
Analizó los tubos que dejaban escapar líquido y la máquina que emitía un leve pitido constante como si el corazón de alguien se hubiera parado. Suho estaba en lo cierto, hacía poco tiempo que aquello había sido utilizado y temía que fuera Sehun. Kai, mientras, seguía dándole en la espalda.

- ¿Qué? - Se giró. En frente suyo estaba Sehun con una bata de hospital mirándolos fijamente. Junmyun sintió que se iba a echar a llorar de lo fácil que fue. Sonrió. - Sehun...

- Suho. ¿No te das cuenta? - Susurró el moreno. Junmyun miró mejor a su pequeño.

Era cierto. Aunque en apariencia era Sehun, no había nada de él en su mirada. Ésta era negra, fría, calculadora, llena de odio. Les miraba con desprecio, como si fueran los enemigos. Sus brazos y sus piernas estaban llenos de moratones y pinchazos, de ellos salían pequeños hilos de sangre que manchaban el inmaculado suelo. Pero el menor no le prestaba atención a minucias como aquellas, tan solo tenía ojos para aquellos dos intrusos.

Jongin dio un paso hacia atrás y Junmyun le cogió de la muñeca. Confiaba en su pequeño, siempre lo había hecho aunque aquella mirada le aterrorizara. Avanzó lentamente y extendió la mano. El chico no se movió, siguió inmóvil como si fuera un maniquí.

- Suho...- Siseó Kai arrastrándolo hacia atrás.

- Espera...- Le calló el otro. - Sehun... ¿Me reconoces?

- Claro. - su voz sí era la misma. El líder se destensó.

Error que tuvo. En cuanto se dio cuenta estaba tendido en el suelo con Sehun encima. Podía notar la presión que hacían sus piernas contra sus caderas y cómo le apretaba con el brazo en el cuello. En la mano libre sujetaba una jeringuilla que alzaba por encima de su cabeza para clavársela.

Jongin pateó la espalda de Sehun justo en el momento que éste bajaba el brazo y empuñaba el arma. Junmyun sintió cómo sus pulmones se llenaban de nuevo de aire. Se incorporó y miró con reproche a su aliado.

- ¡Kai! ¡Es Sehun! - El moreno no le hizo caso, su cuerpo ya estaba en posición de ataque al igual que el de Sehun.

Suho se interpuso entre ambos con los brazos extendidos pero rápidamente tuvo que apartarse. Una segunda persona irrumpía en la habitación y luego una tercera, siendo un tres contra dos.

- ¿Un uno contra dos, no lo crees injusto Lay? - El chico del lado derecho asintió. Sehun estaba en medio y el que había hablado a la izquierda, los tres en posición de ataque.

Jongin ardía de rabia. Los puños se le cerraban a los costados inundado por la ira. Impotente miraba a uno de sus mejores amigos y compañeros volverse contra él. Lo peor era que estaba coaccionado por algo, no sabía el qué y quería descubrirlo. Aquello no era voluntario, eso quería creer.

- Vamos. - Susurró Suho entre dientes. - Vamos Kai... - El moreno se negó. Quería luchar. Quería partir caras.

Su cuerpo adquirió de nuevo una posición amenazante y alzó los puños sobre su rostro. Los músculos de las piernas protestaban con fuertes pinchazos, sin embargo no lo notó, la locura y la rabia le inundaban.
Empezó a correr a la par que el chico de la izquierda. Saltó por encima de su cabeza y se teletransportó. En aquél corto instante pudo ver cómo éste alzaba el banco del pasillo y se lo tiraba justo donde había aparecido. Jongin tuvo tiempo de desaparecer de nuevo y aparecer justo detrás de Sehun.

Lo agarró del cuello y fue a teletransporarse pero notó como si una barrera de aire le lanzara por los aires. La espalda le dio contra la pared del final escuchando un fuerte crujido que le hizo gritar. Junmyun corrió a socorrerle pero los tres chicos le hicieron barrera.

- ¡Eh! ¿Qué es esto? ¿Un tres contra dos? - Chanyeol había aparecido. Junmyun notó un fuerte olor a quemado y temió que éste se hubiera pasado con las llamas, pero parecía feliz, radiante, como nuevo.

Baekhyun estaba a su lado con el semblante serio y lleno de magulladuras. Se puso en la misma posición que Chanyeol y Jongin hacía unos momentos y miró a Sehun. Éste le devolvió la misma mirada de desprecio que le había dedicado al resto de miembros. Suho adivinó que ambos chicos querían preguntarle qué demonios había pasado, pero un solo segundo podría diferenciar la vida de la muerte.

El individuo llamado Lay cogió a Sehun del brazo y lo arrastró hacia detrás. Kai se estaba incorporando del golpe justo cuando el otro movió de nuevo el banco y lo lanzó a los tres fénix. Chanyeol calcinó el objeto en cuestión de segundos y Suho lo empapó para que no cayera ardiendo sobre sus cabezas. Aquello dejó una gran humareda que inundó el pasillo, y cuando pudieron volver a ver Sehun ya no estaba.

- ¡Han utilizado nuestros poderes como arma! - Gimió Baekhyun con la garganta llena de ceniza. - ¡Mierda! ¿Y Sehun? ¿A dónde se lo han llevado? - El informático apartó el poco humo que quedaba y vio a Jongin. - ¡Kai! - corrió hacia él y le ayudó a incorporarse. Éste protestó.

- Baekhyun, no se lo han llevado. - contestó el moreno entre jadeos. - Se ha ido con ellos.

Chanyeol golpeó una de las puertas quebrantando el cristal e hiriéndose la mano. Sus ojos se habían llenado de lágrimas pero se confundía con el sudor que caía de su frente. Junmyun entró en la sala que había estado observando y recogió dos muestras, una del líquido blanco y la otra del amarillento para llevarlas al laboratorio.

Salir de allí fue demasiado fácil, tanto que sospecharon que aquello había sido una pequeña emboscada. Llamaron corriendo a Kyungsoo pero éste contestó con un tono alegre que estaban cocinando. El mayordomo no estaba así que tenían toda la libertad para hacer lo que quisieran. Suho le contó sus planes, irían a dejar unas muestras a la agencia y luego les recogerían. D.O no mostró ninguna molestia ante la preferencia y les dijo que no corrieran, luego, colgó.



- ¿Eran ellos? - Pregunto Jongdae mientras preparaba la cama. D.O asintió levemente y sonrió.

- ¿Te ayudo? - Se fue hacia la otra parte de la cama y le ayudó a extender las sábanas. - Uno chico rico como tú jamás ha hecho esto ¿verdad? - El muchacho se sonrojó ante la acusación de Kyungsoo pero éste sonrió. - No te preocupes, me tienes a mí.

- Kyungsoo, muchas gracias a ti y a tu equipo. No creo que esta implicación sea obligada. Os estáis esforzando mucho por cuidarme. - Sonrió al muchacho. - Iré a lavarme los dientes y dormimos.

El menor asintió y se sentó en la cama de matrimonio. Jongdae le había invitado a dormir solo en su habitación pero él se había negado. Un buen agente nunca dejaba sola a la víctima, era algo que había aprendido. Además, sentía que no podía reconciliar el sueño. Junmyun no le había nombrado a Sehun, tan solo lo de los líquidos que había encontrado y que volverían después de dejarlos en la agencia. Kyungsoo sospechaba que algo había ido mal, muy mal y aquello le reconcomía por dentro. Obviamente, no le iba a decir nada al sujeto, él no tenía por qué saber todo los problemas que había en el grupo, aquello aumentaría más su temor.

Un golpe sonoro salió del baño de la habitación. Kyungsoo salió de su ensoñación y miró por la habitación. Rápidamente fue hacia el cinturón de armas y cogió una pistola. Corrió hacia el lavabo y abrió de una patada la puerta. En el suelo, hecho una bola, estaba Jongdae. Gritaba y jadeaba mientras de su boca salía sangre. Kyungsoo se asustó tanto que se olvidó del arma y la dejó caer.

- ¡Kyungsoo! - Su nombre sonó ahogado por el asqueroso líquido espeso. El agente se tuvo que tapar la boca para no vomitar encima del sujeto. - ¡Kyungsoo! ¡Mis...! - El chico tosió y salpicó sus piernas y el suelo de sangre. D.O podía ver hasta los pequeños coágulos que se habían acumulado en la garganta del mayor. - ¡Pastillas! - Gritó Jongdae. - Apretó los labios y empezó a vomitar junto con sangre. Después de un ataque de tos volvió a gritar. - ¡Cajón!

D.O corrió hacia la mesita de noche y empezó a rebuscar. Tan sólo había una pequeña caja con unas cápsulas. Las cogió y corrió de nuevo hacia el baño. Jongdae le miró con los ojos inyectados en sangre. Kyungsoo no pudo evitar gritar al ver los ojos tan rojos y las pupilas dilatadas y de un color crema. Parecía un monstruo.

El agente le sacó una pastilla y se la metió en la boca. El chico parecía que quería vomitar pero D.O actuó con rapidez. Cogió el vaso de los dientes y lo llenó de agua. Con cierta agilidad le abrió la boca al enfermo y le tiró el agua. El chico tragó con cierto asco y luego se tumbó en el suelo encima de todo lo que había devuelto.

- Será mejor que te lleve a la cama. - Sus manos temblaron cuando lo levantaron. Estaba llorando de puro miedo y sentía que quería marcharse de allí, huir y olvidar aquella horrible escena pero no podía dejar a Jongdae solo.

Lo arrastró manchado como estaba hacia la cama y lo tumbó. Jongdae jadeó y sonrió a su amigo, éste le acarició el flequillo.

- Iré a buscarte un trapo y te lavaré un poco. ¿Vale? - Jongdae asintió.

El pequeño corrió hacia el pasillo y se sentó en la escalera. Allí, sumido en la oscuridad, hundió su rostro entre sus manos y se permitió llorar hasta que no le quedaran lágrimas. No por Jongdae, no por el susto, sino porque había reconocido aquellas pastillas. Jongdae era uno de los suyos. Jongdae tenía poderes.

¿Qué te ha parecido?

7 tartas :

  1. TT___TT Sehuuuuuuuun

    ...

    Yo a Luhan lo mato, siempre haciendo sufrir a mi niño xD Y bueno, lo de Jongdae se veía venir, pero tengo curiosidad por como reaccionarán los demás owo

    ; ; Siempre me dejas con más ganas del siguiente capítulo, no tardes mucho la próxima vez, porfa (?)

    ResponderEliminar
  2. Ooooooo hermosooooooo casi llore!!!!
    Pobre segunda!!!! dD: por que loa trata asiiiii!!! >.<
    morireeee
    Que genial y jongdae!!! Poderesssss omg !!!!! Impactanteeeeee que pasaraaa(????)
    Genial quedo hermoso!!!!!
    Gracias por el Cap!!!!!!

    ResponderEliminar
  3. oh XD creo que comente este pero en el post de abajo ㅠ_ㅠ soy tan distraida aveces :|~~

    ResponderEliminar
  4. WOW.
    Lo leí a las 3am de México y creeme que estaba a punto de llorar por Sehun xD
    Además no dormi nada bien por que soñe con el todo lleno de tubos y vomitando.
    Y Kris. You Fucking Bastard, no le digas homosexual a Lulu, aunque lo sea no se lo digas xD pero bien que te vas y toqueteas a mi pobre Unicornio >.>
    Y ¿Hay algo entre Chanyeol y Sehun? >.> Yo sé que los shippeas y tengo curiosidad :3
    /DigamosqueseríalindouncuadroamorosoentreChanyeol,Kris(?)Sehun&Luhan/. Aunque ya sé que Chanyeol odia a Kevin-Kris D: Mis pobres Krisyeol feelings no pueden con eso, pero dah, este es de los mejores fics que he leído en mi vida kpoper y digamos que todo te lo perdono(?).
    Y luego Jongdae!!~ Kyungsoo ya sabe de él...
    pero entonces... ¿Jongdae va a estar con los Fénix y Sehun con los Dragones? >w<

    Tus fics me ponen mal, pero me encanta leerlos~
    Y apenas antier entre de nuevo a tu blog y vi lo del hiatus y luego leí todos los demás fics /pero el maldito celular no me deja escribir nada =.='/
    Anyways, tu sabes que para mi eres Dios y talvez muchos ya sean tus fans #1 pero yo te pongo un altar debajo de mi cama y le prendo velas aromáticas(?)

    ResponderEliminar
  5. ¡¡Nooo SeHun!! TToTT
    ¡El final es muy interesante! 0.0 ¿De dónde ha sacado las pastillas? ¿Sabes o no sabe que tiene poderes? (Yo creo que no tiene ni idea xD) ¿todo sufrieron estos ataques? ¿Por qué les cogió y cómo les contrató su agencia? ¡Ay! ¡Hay tantas cosas sin resolver aún!

    ResponderEliminar
  6. O-o ¡Trampa!
    Digo trampa porque ver que Luhan va acompañado por Kris, digo Kevin, no me parece muy buena idea.

    Ay madre...se pone interesante, Sehun lo ha escuchado todo -shock-
    Pelea en los aseos, ostiiiiiiii~

    No es posible que sehun se haya convertido en uno de ellos. No, no me hagas creer eso, no TwT

    Vale, ahora me he quedado más a cuadros. Si ya me parecía fuerte lo de Luhan y Sehun, lo de Chen no lo esperaba.
    Me sorprende en cada capítulo se descubre mil y unas OMG

    ResponderEliminar
  7. ¿que le hicieron Sehun?

    me dio mucha penita..es que eran amigos y ahora..¿Sehun se cambió de bando?

    no puedo con esto..debo seguir leyendo..capitulo 5 allaá voy!!!

    en serio Nerd ..escribes tan genial

    ResponderEliminar